Lecturas recomendadas: “Amores velados” de Solange Camauër

En esta oportunidad, la profesora de Lengua y Literatura Cecilia Boggio nos recomienda una novela editada hace más de 15 años, y escrita por Solange Camauër, que tiene una forma de escribir y desarrollar la historia muy particular y atractiva.




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Más que una recomendación este es un comentario sobre la novela que leí como novedad en la Biblioteca Roca, pero que en realidad fue editada en el año 2004. Y lo hago porque me sorprendió no solo su temática, sino también la manera en que el lector tiene que construir las historias.


“Amores velados”(Alfaguara) fue escrita por Solange Camaüer, la escritora argentina que nació en Buenos Aires en 1965, Licenciada en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires, con una tesis sobre “La vigencia del sujeto en la escritura”, docente universitaria, que realiza asimismo un importante trabajo social relacionado con la literatura en el Hospital de Clínicas , Salud Mental y coordina talleres de Filosofía y Literatura.

Es autora de las novelas “Las delicias del jardín” (Sudamericana), “El hijo” (Alfaguara) y “Sabiduría Elemental” (Ediciones Edaf) Premio Internacional Novela Negra 2014 de la ciudad de Getafe, España.

El tema fundamental que nos plantea “Amores velados” son los mandatos sociales, especialmente familiares sobre la necesidad de que las hijas mujeres se casen.

Violeta Arnoux , ya treintañera, es una fotógrafa muy reconocida que trabaja en una revista femenina de larga tirada sacándoles fotos a las modelos, también da seminarios en el Foto Club y fotografía reuniones sociales. Tiene sus días muy ocupados porque además se ocupa de supervisar los revelados.


Hace años que está de novia con Álvaro, médico en hospital público y lleva postergando su casamiento en varias oportunidades. Recibe cartas desde Nueva York de un periodista quince años mayor, que es su amante cuando viaja a Buenos Aires.

La novela comienza cuando su familia, la madre, la hermana mayor y el hermano menor, en la sala de espera de una clínica privada, están esperando el resultado de una operación del corazón de su padre. Es en ese momento donde la protagonista decide postergar por tercera vez el casamiento.

Dicho así uno podría pensar en una novela femenina sin mayores pretensiones. Nada que ver. Muy hábilmente la narradora nos presentará los supuestos no escritos de esa sociedad donde el matrimonio era una institución incuestionable y el mandato paterno no permitía dudas. Pero Violeta, exitosa profesional autosuficiente, intenta ser ella quien lo asuma convencida. La historia se va ampliando aunque el tema sigue siempre presente.


Lo novedoso del texto es que, como los señalan los críticos, es una novela en forma de patchwork sobre las elusivas verdades del amor.

Los lectores leeremos las cartas de Iván el amante, las de Álvaro, el novio, las reflexiones que Violeta escribe en su cuaderno de tapas duras. Entre todo esto están la transcripciones de la sesiones de psicoanálisis a las que asiste Gloria, la hermana mayor, que siente el desgaste de su matrimonio con Tomás y el peso del cuidado de sus dos hijos

También encontramos descripciones de momentos como si fueran una toma fotográfica seguidas de un epígrafe explicativo.

Aparecerá el mundo de Lila una mujer que vive en la calle y se mantiene de la caridad, que tiene problemas psíquicos importantes, a la que Violeta fotografía. La presencia de esa mujer influirá en la forma de ver su propia vida en el futuro.


Prosa ágil, visual, con un rico vocabulario, por momentos recibimos algunas lecciones de fotografía junto a reflexiones filosóficas y somos partícipes de una constante búsqueda de encontrar un “para qué”

La lectura de estos amores velados, ocultos, disimulados, nunca transparentes, me gustó.


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