“Lo que nos perturba”

Por Redacción

Hoy recordé, como quizás tantos otros, una foto que recorrió y conmocionó a buena parte del mundo. África, 1993: un niñito exhausto y un ave de rapiña en actitud de control y espera paciente del momento de la entrega. Un retrato de extrema y desgarradora nitidez que nos remite al estado de indefensión al que las sociedades humanas someten, reiteradamente, a sus miembros más débiles, donde el victimario no es el ave que espera su presa, sino la sociedad que convierte en presa al humano. Hoy participamos de la difusión masiva de otra imagen que capta (…y nos capta) a un pequeño niño muerto en las aguas de un mar que, desde el deseo, debió ser de liberación. Una víctima que representa a tantas otras muriendo en su intento de sobrevivir. La imagen nos perturba e interpela, necesitamos encontrar causas que enmarquen el dolor y el horror que desbordan. Y entonces hablamos y hablamos… de razones de poder político-religioso, de fundamentalismos arrasadores, de indiferencia de países que debieron alojar a sus congéneres, del poder casi omnímodo de los grupos financieros… y podríamos seguir con una lista que siempre admitirá adiciones. Pero no creo que nada de esto alcance para mitigar la vergüenza y el dolor que lo real de estas injustas muertes nos genera. Es opinable si esta exposición impúdica de la muerte es o no conveniente, pero lo que parece innegable es que esta imagen tuvo el poder de lograr corrernos de la quietud más o menos organizada de nuestras propias vidas, abriendo una brecha por donde se despliegan sentimientos tan buenamente humanos como el amor, el dolor por el dolor del otro, el enojo por lo injusto… y todo esto, bienvenido. Liliana Roca, DNI 6.155.652 Regina

Liliana Roca, DNI 6.155.652 Regina