“Lo sentimos tanto como usted”

Redacción

Por Redacción

“Murió una persona… un borracho… un amigo…”. Así lo expresa en su carta de lectores de fecha 20/3/2011 un vecino de Allen, preocupado porque ni el Estado ni la sociedad se han ocupado de un grupo de personas que se reúne diariamente en los descampados del barrio Los Sauces. También sentí angustia por la muerte de Dionisio, quien no era un borracho más… Pero como el Sr. Curín tiene muchas dudas, me permito ponerlo en conocimiento y contarle: Desde el Estado municipal, casi en forma diaria nos dirigimos a este lugar y también a una casa abandonada en barrio norte, donde se encuentra otro grupo de personas, para asistirlas y compartir con ellas sus penas, sus alegrías, sus historias de vida… acompañados por un mate y a veces unas facturas… Vamos ganando su confianza, su cariño y así realizando nuestro trabajo, que se fundamenta en mejorar su calidad de vida e integrarlos nuevamente a la sociedad. Y lo hacemos desde lo humano… pero sin dejar de lado nuestra obligación como Estado y como funcionarios responsables. Hemos establecido un vínculo muy importante… y desde él vamos logrando los objetivos deseados. También trabajamos con sus familias, con el fin de recuperar las relaciones, ya que necesitamos mucho de ellas para que nos ayuden con la contención. Hoy Francisco ya no está en la calle, vive con su hija en Neuquén; Hugo reside en la casa de su tía y ha comenzado su tratamiento por adicciones; Eduardo se recupera de sus graves problemas de salud; Daniel –que se autodenominó nuestro asistente– empieza a asumir responsabilidades y nos informa del cumplimiento o no de los compromisos pactados durante nuestra ausencia, etcétera. Lamentablemente no es una tarea fácil ni rápida, ya que como nuestro vecino bien dice… son personas enfermas. Vivenciamos avances y retrocesos… pero lo importante es que lo estamos haciendo. Estimado Lorenzo, espero que estos breves comentarios hayan aclarado sus dudas. Lo invitamos a usted y a quienes quieran sumarse para ayudarnos, ya que como expresa en su carta… éste es un problema de todos. Aprovecho la oportunidad para agradecer a las personas que se pusieron al hombro este proyecto y me acompañan incondicionalmente: desde el hospital Ernesto Accame, a los agentes sanitarios Marta Vargas y Viviana Obredor; desde la capilla San José Obrero, a la Sra. Alicia Narváez, donde varios de ellos almuerzan diariamente; al equipo técnico de la Secretaría de Acción Social, especialmente a la psicóloga social Noemí Benegas y al licenciado Aldo Acosta. Murió una persona, un borracho, un amigo… Lo sentimos tanto como usted, Lorenzo. Mónica Mannozzi, DNI 11.861.990 Secretaria de Acción Social – Allen


“Murió una persona... un borracho... un amigo...”. Así lo expresa en su carta de lectores de fecha 20/3/2011 un vecino de Allen, preocupado porque ni el Estado ni la sociedad se han ocupado de un grupo de personas que se reúne diariamente en los descampados del barrio Los Sauces. También sentí angustia por la muerte de Dionisio, quien no era un borracho más... Pero como el Sr. Curín tiene muchas dudas, me permito ponerlo en conocimiento y contarle: Desde el Estado municipal, casi en forma diaria nos dirigimos a este lugar y también a una casa abandonada en barrio norte, donde se encuentra otro grupo de personas, para asistirlas y compartir con ellas sus penas, sus alegrías, sus historias de vida... acompañados por un mate y a veces unas facturas... Vamos ganando su confianza, su cariño y así realizando nuestro trabajo, que se fundamenta en mejorar su calidad de vida e integrarlos nuevamente a la sociedad. Y lo hacemos desde lo humano... pero sin dejar de lado nuestra obligación como Estado y como funcionarios responsables. Hemos establecido un vínculo muy importante... y desde él vamos logrando los objetivos deseados. También trabajamos con sus familias, con el fin de recuperar las relaciones, ya que necesitamos mucho de ellas para que nos ayuden con la contención. Hoy Francisco ya no está en la calle, vive con su hija en Neuquén; Hugo reside en la casa de su tía y ha comenzado su tratamiento por adicciones; Eduardo se recupera de sus graves problemas de salud; Daniel –que se autodenominó nuestro asistente– empieza a asumir responsabilidades y nos informa del cumplimiento o no de los compromisos pactados durante nuestra ausencia, etcétera. Lamentablemente no es una tarea fácil ni rápida, ya que como nuestro vecino bien dice... son personas enfermas. Vivenciamos avances y retrocesos... pero lo importante es que lo estamos haciendo. Estimado Lorenzo, espero que estos breves comentarios hayan aclarado sus dudas. Lo invitamos a usted y a quienes quieran sumarse para ayudarnos, ya que como expresa en su carta... éste es un problema de todos. Aprovecho la oportunidad para agradecer a las personas que se pusieron al hombro este proyecto y me acompañan incondicionalmente: desde el hospital Ernesto Accame, a los agentes sanitarios Marta Vargas y Viviana Obredor; desde la capilla San José Obrero, a la Sra. Alicia Narváez, donde varios de ellos almuerzan diariamente; al equipo técnico de la Secretaría de Acción Social, especialmente a la psicóloga social Noemí Benegas y al licenciado Aldo Acosta. Murió una persona, un borracho, un amigo... Lo sentimos tanto como usted, Lorenzo. Mónica Mannozzi, DNI 11.861.990 Secretaria de Acción Social - Allen

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