Los dólares del campo vuelven a dar oxígeno al Gobierno

Los crecientes valores de los granos en los mercados internacionales, generan buenas expectativas en la administración Fernandez. Se espera una plaza cambiaria algo más calma por la mayor oferta de divisas.

Todas las miradas del gobierno nacional en este año que se inicia están puestas en el campo. Esta vez, no para aumentar la presión tributaria sino a la espera de la llegada de los dólares que ingresarán al país por la vía de la exportación de granos.

El sector agroindustrial, una vez más, está en condiciones de abastecer de divisas a la Argentina en un difícil momento financiero para el país y con una administración que no termina de hacer pie en lo económico.

El 70% del total de exportaciones de bienes (poco más de 55.000 millones de dólares en 2020) se compone de productos de la cadena agroalimenticia, dentro de la cual hay bienes llamados primarios (granos, frutas, pescados), bienes de manufacturación intermedia (aceites vegetales a granel, harinas en pellets, jugos concentrados) y bienes finales (vinos, caramelos, lácteos).

Y es, dentro de este sector, donde la Argentina se ubica entre los 15 mayores exportadores del mundo. Si se consideran la totalidad de los productos exportados en el planeta, nuestro país llega apenas al puesto 50 en el ranking mundial. Claramente el campo sigue siendo un socio estratégico de los Gobiernos de turno.

En este contexto, donde se observa un fuerte predomino de las exportaciones agroindustriales, los valores de los alimentos están creciendo en forma importante en el mercado internacional.

Según detalla un reciente informe elaborado por la Consultora Macroview, las ventas externas de los tres principales productos agropecuarios (los complejos sojeros, del trigo y del maíz) generarán ingresos al país por poco más de 40.000 millones de dólares, cifra que representa un salto interanual (en valores) cercano al 35%. Pese a que, en volumen, para esta campaña, se espera una caída del orden del 15%, proyectando unos 110 millones de toneladas entre los tres complejos agroindustriales mencionados.

Según el estudio, tres son las variables que se verán afectadas positivamente en la economía argentina.

• El nivel de actividad. El impacto no será directo porque la producción de granos será inferior a la de años anteriores. En el caso del trigo, con la cosecha prácticamente terminada, se esperan 3 millones de toneladas menos de producción respecto de la campaña anterior. El maíz se encuentra en una etapa decisiva y la mayor parte de los productores ya pronostica menores rindes en sus cultivos. En el caso de la soja, todavía se puede ser optimista y esperar una producción similar o levemente inferior a la del año pasado. Aunque todavía es prematuro de estimar, aun si las condiciones climáticas ayudaran con lluvias oportunas la producción de trigo, soja y maíz (los tres principales cultivos) sería unos 17 millones de toneladas menor que la campaña anterior.

• Efecto derrame. El alza de los precios arrastrará a varios sectores atados a la demanda del agro. De mantenerse los actuales precios, el valor de la producción agrícola (trigo, soja y maíz) ascendería a unos 40.000 millones de dólares, superando en 10.000 millones al valor de 2020 y en unos 4.000 millones dólares al valor de producción promedio 2011-2014. Los mayores ingresos del agro podrían traccionar y aportar al rebote económico algún punto adicional de suba del PBI.

• Oxígeno sobre el mercado cambiario. Este punto es tal vez el más relevante. A los precios de hoy (y bajo los supuestos de producción antes enunciados), el campo está en condiciones de aportar unos 10.000 millones de dólares adicionales de divisas durante 2021 respecto de la campaña anterior.

Estos serán dólares extras para financiar el aumento de importaciones que requiere el rebote económico y a la vez para mantener un superávit comercial (exportaciones-importaciones) de cinco dígitos anuales que necesita el “esbozo” de programa macroeconómico impulsado por el Gobierno Nacional.


También la caja nacional recibe más recursos (las provincias nada)


Por los pasillos de Economía el festejo es ilimitado. Las proyecciones de la Consultora Macroview apuntan a que el Tesoro podría recaudar en 2021 alrededor de 2.100 millones de dólares adicionales por retenciones, equivalente a unos 200.000 millones de pesos. Serían ingresos extras no menores. Pero en un año electoral todo vale. Habrá que ver si esos fondos extras se asignan a subir el gasto o a reducir el déficit primario.

Las Provincias, quedaron fuera de toda esta mejora, ya que el Fondo Federal Solidario (FFS) con el que contaban y que contemplaba el 30% de lo recaudado por retenciones de soja y derivados, se eliminó. Un recurso muy importante para los Gobernadores. De haberse mantenido, este año en curso les correspondería unos 1.000 millones de dólares; unos 90.000 millones de pesos.


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