y las sanciones

Redacción

Por Redacción

Quiero expresar un momento vivido en la Escuela 85. El jueves 26 de mayo concurrí a dicho establecimiento educativo con mi esposa e hijo mayor, el motivo fue por invitación de nuestra nieta que estudia ahí para participar y festejar el día de la Revolución de Mayo.

Todos los que conocemos sabemos que la 85 es una escuela rural situada en el ejido de Gral. Godoy (tercera zona) pero depende de Villa Regina. Cuando llegamos fuimos recibidos con mucha simpatía y sencillez por parte del personal docente. Nos invitaron a pasar y sentarnos junto a todos los alumnos, un acto muy familiar, muy lindo.

Comenzado el acto con palabras de la directora, entrada de la bandera, entonación de canciones patrias y demás, se nos invitó a deglutir unas ricas porciones de pizza, unas empanadas, gaseosa o jugo, etc. Hasta acá todo muy lindo.

Algunos chicos corrían, otros caminaban. Yo me puse a observar a un chico de unos 11 a 13 años aproximadamente. Pude observar, valga la redundancia, las actitudes hostiles que tenía con los otros alumnos: empujones y quizás amenazas. Yo no estaba tan cerca para escuchar, pero se llevaba el dedo al ojo y le hablaba señalándolo con el dedo. Yo miro a mi hijo y mi hijo me dice: “¿Viste eso viejo?”. La anunciadora invita a todos los chicos al centro del salón y este pibe se va a sentar al fondo junto a otro.

Finalizado el acto, busqué algún profe para manifestar el desagrado y también preguntarle por qué no le llamaron la atención como corresponde. Con el que hablé me dijo que son chicos con problemas de conducta que la mama no sé qué, que el papa no sé qué, que las hermanas, que la tía… que ellos han agotados las instancias, que… nada… La verdad, lamentable.

Los chicos no tienen la culpa por lo que son. En todo caso son los originarios del chico, son todas las personas que por algún caso rozan al chico: los padres, que son los encargados del aprendizaje literalmente hablando del o los pibes; los maestros, que son los encargados de corregir las falencias de los padres y educarlo de la mejor manera, y la sociedad, que también debería actuar denunciando los maltratos, y digo esto porque los pibes fueron chicos –aun hoy lo son– y ¿nadie se dio cuenta de la mentalidad agresiva o la falta de contención? Pareciera que no, porque estos pibes avanzan en la vida, crecen, se desarrollan pensando que lo que hacen está bien, sin recibir un buen tirón de oreja, como se hacía antes, o ir al pizarrón en penitencia… ¿Por qué? Porque estás haciendo las cosas mal.

Hoy, este problema de conducta de los alumnos está instalado en casi todos los establecimientos educativos del país.

La pregunta es: ¿alguien se va a ocupar de esto que pasa en la 85? Por los maestros, por los alumnos, por la tranquilidad, por la armonía del colegio. Habría que actuar, todavía hay alguna posibilidad, un hilo de esperanza de corregir a estos adolescentes que no tienen todas las culpas que lo someten.

Segismundo San Martín

DNI 11.716.249

Segismundo San Martín

DNI 11.716.249

“Hoy, este problema de conducta

de los alumnos está instalado

en casi todos los establecimientos educativos del país”.

Datos

“Hoy, este problema de conducta
de los alumnos está instalado
en casi todos los establecimientos educativos del país”.


Quiero expresar un momento vivido en la Escuela 85. El jueves 26 de mayo concurrí a dicho establecimiento educativo con mi esposa e hijo mayor, el motivo fue por invitación de nuestra nieta que estudia ahí para participar y festejar el día de la Revolución de Mayo.

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