Los sismos se meten en la agenda de trabajo de Vaca Muerta

El incidente ocurrido el sábado en un bloque de Shell marcó un punto de inflexión. Desde el IAPG ya trabajan en un protocolo sobre cómo operar ante movimientos sísmicos.





Las exportaciones permiten a las operadoras generar ingresos ante la caída de la demanda interna y evitar el cierre de pozos productores.

Las exportaciones permiten a las operadoras generar ingresos ante la caída de la demanda interna y evitar el cierre de pozos productores.

El sábado pasado un sismo de 3.8 grados de intensidad obligó a la empresa Shell a frenar sus trabajos de fractura en un bloque de Vaca Muerta, pero también sacudió a toda la industria petrolera. Lo ocurrido marca que es hora de que las operadoras comiencen a trabajar en protocolos ante eventos sísmicos que contemplen tanto seguridad de las operaciones como la de las comunidades cercanas.

Si bien la actividad sísmica forma parte de la cotidianidad en Neuquén, y en especial en la zona petrolera, el evento del sábado pasado representa un punto de inflexión dado que es la primera vez que una operadora reconoce públicamente que debió suspender operaciones en Vaca Muerta por un movimiento telúrico.

Y es precisamente esa suspensión la que disparó el debate en torno a los protocolos de actuación.

En la industria petrolera nada se hace improvisadamente. Existen numerosos protocolos y manuales de buenas prácticas para cada trabajo que se realiza, y que estipulan cómo se debe trabajar ante cada situación o incluso cuándo se debe parar.

En este caso, el protocolo que se activó es el de base para todas las operaciones que se da ante casos de emergencias imprevistas, porque de acuerdo a las operadoras consultadas por este medio ninguna tiene un manual de operaciones ante sismos a pesar de que son frecuentes en todas las cuencas hidrocarburíferas dado que hay una vinculación entre la existencia de gas y petróleo y la presencia de fallas geológicas.

En números

3,8
grados en la escala de Mercalli alcanzó el sismo del sábado pasado, por debajo de los valores máximos de la zona.


Desde el Instituto del Petróleo y el Gas Argentino (IAPG) ya se tomaron cartas en el asunto y desde hace varios meses se convocó a las comisiones especiales para elaborar un protocolo de buenas prácticas ante sismos.

Los protocolos del IAPG son una suerte de norma de calidad que se aplican en la industria petrolera y que por ello son minuciosos y demandan un largo período de elaboración, que en este caso se supo que está en pleno desarrollo.

Si bien Vaca Muerta cumple este año una década en desarrollo, en otras cuencas no convencionales del mundo sí se ha avanzado en este tipo de regulaciones que marcan por ejemplo ciertos parámetros sobre cuándo se debe disminuir la intensidad de las actividades de fractura ante un incremento de los registros sísmicos y cuándo se deben suspender o reducir a determinado punto de una escala prefijada la inyección de agua de flowback en los pozos sumideros.

El dato

2
es el nivel sísmico que tiene el oeste de la provincia de Neuquén.

Qué pasa debajo de Vaca Muerta

La mayor parte de Vaca Muerta y de la Cuenca Neuquina se encuentra atravesada por diversas fallas geológicas y cortes que generan sismicidad, siendo la falla más grande la Dorsal Huincul.

La existencia de estas fallas genera desde hace miles de años que haya actividad sísmica en Neuquén, que es nivel 1 en la zona de la capital provincial y se intensifica al nivel 2, de leve a moderada, en la zona oeste de la provincia”, explicó la coordinadora técnica del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres), Silvana Bustos.

Desde el organismo se detectó en las últimas semanas un incremento en la actividad sísmica, que incluyó el movimiento que el sábado afectó al yacimiento Bajada de Añelo en donde opera Shell.

Las actividad de fractura quedó en medio del debate por los sismos.

Esta mayor actividad podría asociarse a la reanudación de las actividades de perforación en el yacimiento, pero sin la red completa de sismógrafos no se pueden dar certezas y nos gustaría darla”, aseguró Bustos y explicó que “cuando están pavimentando una calle y pasa el rodillo se genera una microsismicidad, en este caso puede ser lo mismo pero lo que hay que medir es el grado de afectación que genera esa actividad a la sismicidad que ya existe”.

La red de sismógrafos de la que Bustos habla es la que se anunció el año pasado que se montaría en Vaca Muerta para cubrir con más de 25 equipos todos los sectores. Por medio de un convenio entre el Inpres, la provincia de Neuquén, el Conicet y el IAPG se comenzó el montaje pero sólo son dos los sismógrafos que están en funcionamiento y que impiden obtener información precisa.

Como en todo el problema es el presupuesto”, se indicó al respecto de la demora en la puesta en marcha de una red de equipos que de respuesta a los planteos de las comunidades cercanas que vienen sintiendo muchos de estos sismos.

Se necesitan muchos estudios, porque podemos percibir como ahora que se intensificaron los sismos y que son más superficiales, pero no sabemos si esto está dentro de los parámetros normales de la zona o no, porque los tiempos de la geología no son los de las personas sino que son de miles de años”, advirtió la funcionaria del Inpres.

Otro plan gas para incentivar la actividad

El ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas, aseguró este jueves que en pocos días más estará listo el nuevo plan de incentivos para la producción de gas, una medida que ya fue bautizada como el Plan Gas 4.

La iniciativa apunta a que rápidamente se reactive la perforación de nuevos pozos en ese segmento del os hidrocarburos para frenar el declino de la producción que ya se está evidenciando, de forma de evitar los pronósticos que marcan que de lo contrario para el invierno del año que viene habría que duplicar las importaciones de gas.

Los especialistas coinciden en que se necesitan mediciones para poder analizar los casos.

Pero esa iniciativa marca también que de ser positiva la actividad en Vaca Muerta volverá a intensificarse, dado que de momento son escasos los desarrollos en marcha.

En mayo se realizaron apenas 28 etapas de fractura en la formación no convencional y al momento de registrarse el sismo que llevó a la paralización de la fractura de Shell, la compañía era la única que estaba ese día realizando ese tipo de actividades, que en los tiempos previos a la pandemia llegó a tener una docena de equipos trabajando en simultáneo.


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