Luis Sánchez: “Sobran equipos, falta generosidad”
<i>“Yo no estoy peleado con Gastón Sobisch, pero él hizo lobby para que yo no sea presidente. Incluso usó las internas del MPN”.</i>
Yamil Regules
NEUQUÉN (AN).- “Acá sobran clubes. En Neuquén capital deberían existir tres fuertes, como pasa en ciudades como Bahía Blanca. Una de las razones de la crisis del fútbol regional tiene que ver con la carencia de generosidad en los dirigentes. Acá es el sálvese quien pueda, la mayoría actúa por intereses personales, sean estos económicos, políticos o de diferente índole”.
Cuenta Luis Sánchez que hace unas semanas atrás les comunicó a los presidentes de los clubes de Lifune que junto al ex titular liguista, Gustavo Celayes, había elevado una carpeta al ministerio de Planificación nacional que conduce Julio De Vido para gestionar los fondos (3 millones de pesos) para la compra y colocación de césped sintético en diez canchas neuquinas. “Sabés qué fue lo primero que me dijo uno de ellos: ‘qué, me vas a castigar a mí y le vas a dar a otro porque yo tengo mi cancha de césped’”.
La anécdota que relata Sánchez con cierto desagrado viene a cuenta de aquello de la generosidad dirigencial y la idea de que muchos directivos neuquinos utilizan las entidades como espacios de poder. Tiene que ver la idiosincracia y la máxima implícita de que la única forma de funcionar es por los dineros estatales.
“Hay que dejar de ser dependientes de los gobiernos de turno”, dice Sánchez, quien fue el segundo subsecretario de Deporte de la gestión de Jorge Sapag, renunciante al no conseguir autarquía presupuestaria.
-Usted fue presidente de Sapere, de la liga durante dos ciclos antes del actual, sabe que la dependencia sigue existiendo.
-Sí, y todos somos culpables, todos alguna vez pedimos. El gobierno debería ayudar a los clubes desde otro punto de vista, por ejemplo, haciéndose cargo del pago de los (policías) adicionales. Pero no subsidiándolos.
-Hay clubes que nacieron en Neuquén bajo el ala política.
-Sí, Villa Iris es el caso emblemático: clubes que surgen con una base marketinera y política, y que no apuestan a las divisiones formativas. Desde mi punto de vista, son proyectos con fecha de vencimiento porque pierden capacidad dirigencial. Ya ha pasado en muchas localidades.
Villa Iris no es el único caso emparentado con el orden político. Unión Rinconense y Deportivo Piedra del Águila salieron a escena en Lifune alumbrados por esa luz. El primero, por la del poderoso gremio de los petroleros. El segundo, por obra y gracia de la municipalidad local. “No hay reglamento que impida el ingreso de más clubes, y todos pueden participar mientras cumplan los requisitos. Pero lo cierto, es que sobran, y eso se ve en la cantidad de gente que va a las canchas, en el nivel de contención y de promoción en las formativas, en las falencias organizativas, en la falta de identidad de las instituciones”.
-¿Y cuál es la salida?
-Hacer fuerte hincapié en la capacitación, en el cumplimiento de las reglamentaciones vigentes y en la creación de subsedes. Tiene que prosperar la idea de armar otro sistema de organización, con subsedes norte y sur.
-La crisis parece eterna: cada vez menos gente en la cancha, menor nivel, mayor éxodo hacia torneos comerciales…
-Es cierto, acá falla la identidad, hay que trabajar en ello. Algo clave para levantar el nivel es tener mejores canchas. Y en eso la decisión no vuelve atrás: el club que no tenga su cancha sembrada para el año próximo no podrá participar, salvo que alquile una de estas características. Después, tenemos que reconvertirnos para aprender a luchar (o asociarnos) con otras propuestas, como los torneos comerciales y el fútbol a toda hora en la tevé.
-En su gestión pasada también dijo que exigiría mejorar las canchas, pero no sucedió.
-Yo dije que había que tener canchas sembradas, pero no hubo manera de conseguir el dinero. Además, era prioritario realizar una reorganización administrativa y concretar una competencia sostenida en el tiempo.
-Igual, los últimos años fueron torneos con cambios de formatos, desorganizados y con violencia.
-Es difícil hablar de una gestión que yo impulsé (la de Celayes, primero su sucesor y ahora su antecesor), pero sí, algunas cosas se perdieron, como el formato de torneo, el consultorio médico… Todo es cuestión de experiencia de conducción. Con respecto a la violencia, la única forma de terminarla es que el Ejecutivo provincial reglamente la ley nacional de violencia en el deporte, que se ejecute mediante un código contravencional. Famoso será el primero que caiga preso, después se termina. No puede ser que cinco tipos arruinen un espectáculo…
Lifune, como el fútbol zonal en general, es eso, un enorme cúmulo de esfuerzos desperdigados y contradicciones. Están los que trabajan en el plano social, los que buscan conseguir logros para satisfacción personal y aquellos que lo hacen persiguiendo intereses económicos y políticos. Están los que apuestan a las canteras y aquellos que las desdeñan. Existen los que viven del subsidio y la ayuda gubernamental, y los que encontraron las herramientas para dejar de depender. En medio de toda esa maraña sueña titánico hallar consenso y crecimiento.
Según Sánchez, Pacífico es uno de los clubes que el año próximo tendrán verde el piso de sus canchas.
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Yamil Regules
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