“Malestar ante la posible apertura de un boliche en Allen”

Redacción

Por Redacción

Los abajo identificados como vecinos de los barrios adyacentes a la esquina de Amadeo Biló y Viedma, de la ciudad de Allen, deseamos por el bien de todos y mal de nadie exponer nuestro malestar ante la posibilidad latente de apertura de un boliche bailable (La Moro Disco) ubicado en el noroeste de la esquina indicada (excorralón Dos SS). Y decimos malestar porque, si el boliche abre sus puertas, nosotros no dormimos. Repetimos: no dormimos, dos noches, tres o más seguidas, por la música a alto volumen. No cuenta con protección acústica a fin de que la salida al exterior sea controlada. Tampoco tiene un sistema de seguridad y control autorizado por Bomberos. Tenemos experiencias del pasado, por otros boliches funcionando muy cerca de ese lugar. Nuestras ventanas y puertas vibraban generando ruido. Muchos vecinos hemos tenido que ir a dormir a casas de familiares y amigos, porque era imposible descansar. Perjudicó nuestra mente, generó estrés, mucha bronca por la injusticia, y terminó perjudicando nuestro cuerpo, afectando alguno o varios órganos. Hemos vivido situaciones inimaginables. Nos encontrábamos por las mañanas en las puertas de nuestras casas e inmuebles, con orina, materia fecal, profilácticos usados; se han visto escenas de sexo en la vía pública y algunos rincones, peleas entre asistentes fuera del local bailable, gritos de personas con altos niveles de alcohol ingerido o tal vez droga, vaya uno a saberlo. Ejemplos similares sobran. Los concurrentes en esas condiciones no saben bien lo que hacen y pueden generar en cualquier momento un gravísimo episodio de violencia entre ellos, con los dueños o algún vecino cuya capacidad de tolerancia y paciencia se vea superada. Además, a esos lugares pueden ir nuestros hijos, nietos u otros familiares y amistades. Y si no cuentan con los sistemas de seguridad y control adecuados, el riesgo que corren es tremendo. Tipo Cromañón, en menor escala pero igual de letal. El riesgo se potencia si los gerentes de esos sitios son inconscientes del peligro. Los vecinos perjudicados son muchísimos más de los que figuramos al pie. Pensamos cómo puede ser que este tipo de situaciones se presente recurrentemente y en nuestro barrio, además de otros, donde habita mucha gente buscando paz y descanso. Hay leyes y normas que prohíben estos avasallamientos a la tranquilidad de las familias. Pero también están los buenos comportamientos tácitos y comunes en cualquier sociedad. A casi nadie se le ocurriría molestar a su vecino de manera similar, ya que éste reaccionaría y con razón. Solicitamos que en nuestra ciudad (como en otras) estos sitios funcionen donde no molesten a nadie, lejos de barrios habitados. Correctamente preparados y controlados. De esa manera no vamos a oponernos ni corremos riesgos. Pensemos quiénes son los que mueven la economía de nuestra ciudad, nuestra provincia, país y el mundo entero: la gente que trabaja y mantiene una familia. Tratemos de ayudar o al menos evitarles problemas adicionales a esos laburantes y profesionales que todos los días se levantan para cumplir con su trabajo, atender su negocio o industria, pagando los impuestos a la luz del día. Nos reservamos el derecho de accionar legalmente en caso de apertura irregular, incluyendo la función resarcitoria por daños y perjuicios. Erasmo Luis Di Massa, DNI 93.431.009 Ernesto A. Díaz, DNI 5.201.077 Juan Bianchet, DNI 13.779.090 Siguen 18 firmas Allen

Erasmo Luis Di Massa, DNI 93.431.009 Ernesto A. Díaz, DNI 5.201.077 Juan Bianchet, DNI 13.779.090 Siguen 18 firmas Allen


Los abajo identificados como vecinos de los barrios adyacentes a la esquina de Amadeo Biló y Viedma, de la ciudad de Allen, deseamos por el bien de todos y mal de nadie exponer nuestro malestar ante la posibilidad latente de apertura de un boliche bailable (La Moro Disco) ubicado en el noroeste de la esquina indicada (excorralón Dos SS). Y decimos malestar porque, si el boliche abre sus puertas, nosotros no dormimos. Repetimos: no dormimos, dos noches, tres o más seguidas, por la música a alto volumen. No cuenta con protección acústica a fin de que la salida al exterior sea controlada. Tampoco tiene un sistema de seguridad y control autorizado por Bomberos. Tenemos experiencias del pasado, por otros boliches funcionando muy cerca de ese lugar. Nuestras ventanas y puertas vibraban generando ruido. Muchos vecinos hemos tenido que ir a dormir a casas de familiares y amigos, porque era imposible descansar. Perjudicó nuestra mente, generó estrés, mucha bronca por la injusticia, y terminó perjudicando nuestro cuerpo, afectando alguno o varios órganos. Hemos vivido situaciones inimaginables. Nos encontrábamos por las mañanas en las puertas de nuestras casas e inmuebles, con orina, materia fecal, profilácticos usados; se han visto escenas de sexo en la vía pública y algunos rincones, peleas entre asistentes fuera del local bailable, gritos de personas con altos niveles de alcohol ingerido o tal vez droga, vaya uno a saberlo. Ejemplos similares sobran. Los concurrentes en esas condiciones no saben bien lo que hacen y pueden generar en cualquier momento un gravísimo episodio de violencia entre ellos, con los dueños o algún vecino cuya capacidad de tolerancia y paciencia se vea superada. Además, a esos lugares pueden ir nuestros hijos, nietos u otros familiares y amistades. Y si no cuentan con los sistemas de seguridad y control adecuados, el riesgo que corren es tremendo. Tipo Cromañón, en menor escala pero igual de letal. El riesgo se potencia si los gerentes de esos sitios son inconscientes del peligro. Los vecinos perjudicados son muchísimos más de los que figuramos al pie. Pensamos cómo puede ser que este tipo de situaciones se presente recurrentemente y en nuestro barrio, además de otros, donde habita mucha gente buscando paz y descanso. Hay leyes y normas que prohíben estos avasallamientos a la tranquilidad de las familias. Pero también están los buenos comportamientos tácitos y comunes en cualquier sociedad. A casi nadie se le ocurriría molestar a su vecino de manera similar, ya que éste reaccionaría y con razón. Solicitamos que en nuestra ciudad (como en otras) estos sitios funcionen donde no molesten a nadie, lejos de barrios habitados. Correctamente preparados y controlados. De esa manera no vamos a oponernos ni corremos riesgos. Pensemos quiénes son los que mueven la economía de nuestra ciudad, nuestra provincia, país y el mundo entero: la gente que trabaja y mantiene una familia. Tratemos de ayudar o al menos evitarles problemas adicionales a esos laburantes y profesionales que todos los días se levantan para cumplir con su trabajo, atender su negocio o industria, pagando los impuestos a la luz del día. Nos reservamos el derecho de accionar legalmente en caso de apertura irregular, incluyendo la función resarcitoria por daños y perjuicios. Erasmo Luis Di Massa, DNI 93.431.009 Ernesto A. Díaz, DNI 5.201.077 Juan Bianchet, DNI 13.779.090 Siguen 18 firmas Allen

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