Matan de un tiro en el cuello a joven de Regina

El imputado, detenido, argumentó que habían querido asaltarlo.

Por Redacción

VILLA REGINA (AVR).- Un hombre fue detenido y una mujer estuvo demorada en el marco de una investigación que se inició por el asesinato de un joven en la madrugada de ayer, en el barrio La Graava, ubicado sobre el faldeo de la barda norte de esta ciudad. El crimen ocurrió tras una reunión que compartieron la víctima y el sospechoso en la vivienda de este último, donde abundó el alcohol. Y aunque fueron los mismos ocupantes de la casa los que alertaron sobre el hecho a la policía, en un primer momento habrían dicho a los investigadores que el fallecido había intentado ingresar para robar. La víctima fatal fue identificada como Mariano Héctor Loncomán, de 27 años, quien sufrió una herida de bala disparada con un pistolón recortado a la altura de la garganta; aunque no habría sido el disparo el que le causó la muerte, sino la asfixia. Según se pudo saber, en la tarde del domingo Loncomán se dirigió hasta la casa del imputado, en el barrio La Graava. Allí estuvo al menos un par de horas tomando distintas bebidas alcohólicas. Por razones que se tratan de establecer, sobre la medianoche la víctima y el victimario comenzaron a discutir, hasta que aparentemente Loncomán sacó de entre sus ropas un pistolón recortado calibre 36, con un precario mecanismo de disparo. En el forcejeo, el dueño de casa, quien sería de apellido Passamonti, logró quitarle el arma. Luchando, rompieron la puerta de acceso a la vivienda y salieron hacia el frente. Fue entonces que se produjo el disparo, que le dio de lleno en la garganta a Loncomán. El joven quedó tendido en el suelo. Según informaron, el presunto autor del disparo habría comenzado a gritar para que llamaran a la policía, afirmando que habían intentado asaltarlo cuando ingresaba a la casa. Minutos después de la medianoche llegó una patrulla de la Comisaría Quinta, que secuestró el arma que estaba en las manos de la víctima fatal. Los efectivos trasladaron al imputado y a su mujer a la unidad, mientras que el juez Favio Igoldi, titular del Juzgado de Instrucción 20 y el fiscal, se hicieron presentes en el lugar para dirigir las tareas periciales. De la investigación surge que víctima y sospechoso habían estado bebiendo juntos, ya que se conocían desde hacía tiempo. De acuerdo con los datos obtenidos, ambos sufrían alteraciones en su comportamiento con la ingesta alcohólica. A partir de las pericias de dermonitrotest se concluyó que ni la víctima fatal ni la mujer que fue detenida por averiguación de antecedentes habrían tenido restos de pólvora en sus manos. El dueño de la casa, por su parte, quedó más comprometido.


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