Butch Vig desnuda los secretos del nuevo disco
El líder de la banda y productor musical, habló sobre el grupo, el disco y también sobre la producción de música en general, en la actualidad.
Butch Vig desnuda los secretos del nuevo disco
El grupo de rock estadounidense Garbage acaba de lanzar su nuevo disco, “Strange Little Birds”, un trabajo más oscuro que los anteriores y en el que se destacan las voces de Shirley Manson y el clásico sonido de Butch Vig, alma máter de la banda y productor de íconos musicales de los 90’s.
En lo formal, Vig se sienta detrás de la batería, desde donde comanda al cuarteto que es completado por el guitarrista Duke Erikson y el bajista Steve Marker, pero lejos de ser su lugar, al histórico productor de “Nevermind”, de Nirvana, le gusta pasearse a lo largo y ancho de la formación.
“Una de la cosas que me atrae de Garbage es que puedo cubrir todos los roles. Puedo estar en la batería, pero también en las guitarras, el bajo, los teclados, como compositor, como ingeniero de sonido o productor”, dijo Vig en una entrevista con Télam.
Sin embargo, el productor de Foo Fighters, aclaró: “Obviamente, cada uno de nosotros aporta cosas diferentes y solemos discutir y tener diferentes opiniones sobre cada una de las canciones, pero, en general, tenemos la suerte de llegar siempre al mismo lugar”.
En 1993, Vig, Erikson y Marker llamaron a la irlandesa Manson para que se haga cargo de las voces de un proyecto ambicioso que mezclaría los principales estilos del rock que aparecían por esa época: pop, punk, grunge, industrial y una gama infinita de variaciones.
La decisión del baterista se originó luego de producir grupos pequeños y otros emergentes como Sonic Youth y The Smashing Pumpkins, que años más tarde se consagraron a nivel mundial.
“Yo soy muy obsesivo con el trabajo y la dirección que le doy. Me gusta que las canciones suenen tal como están en mi cabeza. Tal vez, el nuevo disco de Garbage esté en un 90 o 95 por ciento de lo que quería y está bien que sea así también”, comentó sobre el resultado en el flamante “Strange Little Birds”.
“Por ejemplo -explicó-, Shirley podría haber cantado sobre una canción una y otra vez hasta que quedase como lo teníamos en la cabeza, pero esa no es la idea. Somos seres humanos, no máquinas y creo que más que perfección debemos transmitir emoción. Hay un montón de bandas en la calle que no producen tanto los discos y que realmente me gustan”.
Se le pide una lista y Vig enumera con paciencia y pensando en cada uno de los grupos a los que le hará honor con su mención, en una lista que encabezan artistas tan disímiles como D-Charge, Silversun Pickups, Tv on The Radio y Courtney Barnett.
El camino que este referente productor comenzó a desandar hace 30 años lo siguieron otros músico-productores estadounidenses como Trent Reznor y Josh Homme, a quienes calificó como “dos grandes y talentosos artistas”.
Garbage está terminando la gira europea, después seguirá Estados Unidos y en agosto regresa al Viejo Continente. Pero también hay promesas de visitar la Argentina a comienzo del año que viene.
Un disco más oscuro pero con voces más naturales

Datos
- “Strange Little Birds”, sexta placa del grupo estadounidense Garbage, se presenta como el trabajo más oscuro del cuarteto en más de 20 años de registros discográficos pero, al contrario de sus álbumes anteriores, es en el que las voces suenan más naturales.
- A lo largo de todo el registro Shirley Manson canta envolviendo el ambiente con una voz gutural, rasposa y, por momentos, desesperante, como en los versos que abren el disco: “Aprendo más cuando estoy sangrando. Me tirás abajo, entonces me levanto”.
- Así, la voz de la colorada vocalista irlandesa parece no sucumbir al paso del tiempo sino que demuestra estar en un momento superlativo en el que se pasea, con experiencia, a lo largo de una amplia paleta de colores y sensaciones, con letras íntimas y directas.
- Luego de 21 años de su debut discográfico homónimo, el cuarteto no se preocupa en reproducir el éxito de estribillos y guitarras que tenían en himnos como “Stupid Girl” o “Queer” y con la excepción de la roquera “Empty”, que recuerda al aclamado “2.0”.
- E l resto de la placa trae canciones más complejas, con menos melodías y más rítmica, usando las baterías electrónicas como si fueran yunques que agarran de los pies a las letras y las anclan a tierra.
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