Souvenir bien argento: “L10” y dulce de leche

La fiesta de Messi

El verde césped se transformó en una alfombra roja y las estrellas pasaron sin parar. Como siempre, la más importante fue Lionel Messi, aunque esta vez no la pudo gambetear. Fue después de darle el sí a Antonela Roccuzzo, la madre de sus dos hijos y a quien conoció cuando eran niños en Rosario. A pocas cuadras del Hotel Pullman del complejo City Center, donde se vivió una fiesta inolvidable.

El “sí quiero” se escuchó cerca de las 20:30 y media hora más tarde, el matrimonio salió a escena y saludó a los más de 150 periodistas y fotógrafos acreditados.

“Todo bien, gracias”, expresó Messi ante las preguntas que al unísono le realizaba la prensa, con libreta roja en mano.

Antonela lució un vestido de la diseñadora española Rosa Clará, con la espalda descubierta y el pelo recogido a un lado; Messi vistió un traje Armani, con una corbata plateada y botonier natural blanco. Todo duró un minuto.

Al complejo City Center, muy cerca del humilde barrio La Bajada, donde creció Messi y empezó a deslumbrar con su manejo del balón, llegaron 260 invitados de diferentes partes del mundo.

Además de Lio, los que se robaron todos los flashes fueron sus compañeros de Barcelona y la selección Argentina. Sin dudas, daba para hacer un “picado” en esa alfombra roja (ver aparte).

La boda se realizó en el mismo lugar de la fiesta y estuvo a cargo del juez de paz Gonzalo Carrillo, director del Registro Civil de Santa Fe. Los testigos fueron los cinco hermanos de los novios: Rodrigo, Matías y María Sol Messi, y Paula y Carla Roccuzzo.

Luego de dar el sí, la Pulga sorprendió a Roccuzzo con un regalo especial: Abel Pintos interpretó “Sin principio ni final”, el tema preferido de ella.

Messi y Roccuzzo se conocieron cuando eran niños. Ella es prima de uno de los mejores amigos de la infancia de Lio, Lucas Scaglia. En 2007, siete años después de que Messi se fuera a Barcelona, se reencontraron en Rosario y comenzaron el noviazgo. Hoy tienen dos hijos: Thiago, de 4 años y Mateo, de un año.

En la fiesta, que estaba prevista finalizar a las 2:30 de la mañana, alzaron varias veces las copas. Seguramente, Lionel, ahora casado, soñó con levantarla el año que viene en Rusia...

El casamiento

en números

Los limpiavidrios que trabajan en las calles cercanas al complejo City Center publicaron una carta a Messi en Facebook en la que le solicitaron poder trabajar durante la noche de la boda, pese al estricto operativo de seguridad que rodea al lugar, en una de las zonas más peligrosas de Rosario. “Que te cases en la esquina en la que nosotros laburamos (trabajamos) todos los días, es para nosotros motivo de orgullo. Pero también de preocupación. Durante todos estos días (...) no vamos a poder trabajar debido al operativo de seguridad. Y si no trabajamos, nuestra familia no tiene cómo parar (llenar) la olla. Es por eso que te pedimos que intercedas por nosotros para que podamos llevar adelante nuestra tarea con normalidad. Somos simples laburantes (trabajadores), y laburar es lo único que queremos”, escribieron.

El pedido de los limpiavidrios

AP

Messi y Roccuzzo decidieron agasajar a sus 260 invitados a la fiesta con una caja de obsequios característicos de Argentina. Entre los souvenirs se destacan un vino tinto de la cepa Malbec de la etiqueta “L10”, que desde hace cinco años produce la bodega Famiglia Bianchi, con un destapador bañado en plata, y un frasco de dulce de leche.

Millones: La fiesta fue lujosa, pero sin estridencias. Y muchos millones danzaron en la pista de baile. Sólo Messi y sus compañeros en el Barcelona Neymar y Luis Suárez están cotizados en 310 millones de euros, según las estimaciones del portal Transfermarkt. A ellos se suman la Gonzalo Higuaín, Sergio Agüero, Ángel Di María y todo el plantel del Barcelona invitado a la boda. Si se tomaran las cláusulas de rescisión, la cifra escalaría a unos 2.500 millones de dólares. Impresionante.

Nada de regalos: Los novios pidieron a los invitados que no les envíen regalos ni presentes, sino que realicen donaciones a la ONG Techo, que construye viviendas para los más desprotegidos en todo el mundo. “Para transformar nuestra alegría en un acto de solidaridad, en lugar de un obsequio te pedimos una donación a TECHO”, decía la invitación, donde se detallan los pasos a seguir para concretar las donaciones.

Ni políticos, ni dirigentes: “Es una ceremonia muy íntima”, dijeron desde el entorno de Messi. Por eso no estuvieron ni Mauricio Macri, ni Jorge Sampaoli ni Claudio Tapia.

Datos

260
fueron los invitados a la boda. Además se acreditaron 150 periodistas.
400
efectivos custodiaron el hotel durante todo el día. Desde el civil hasta el final de fiesta.
12
aviones particulares llegaron a Rosario. Los últimos fueron Neymar y Dani Alves.

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