Valentina Sur Rural: urge elaborar un plan para vivir y promover la soberanía alimentaria local

Cómo actuar antes que sea demasiado tarde. Registrar las voces de los vecinos y las tendencias del nuevo urbanismo se impone. ¿Qué harán los funcionarios del Estado local en esta zona de la capital neuquina?

Por Sergio Lardies, especial para «Río Negro»

Arquitecto urbanista y consultor privado, Neuquén

Escena cotidiana en Valentina Sur Rural, esta semana. Fotos de esta nota: Florencia Saltos, «Río Negro».

El 24 de noviembre último, el Concejo Deliberante aprobó por mayoría una ordenanza que permite la urbanización de Valentina Sur Rural. Corresponde ahora que el Ejecutivo Municipal elabore un Plan Maestro de Desarrollo Territorial. Un análisis rápido de la ordenanza permite ver que el Concejo prioriza solo lo referido a infraestructuras, aunque lo más aconsejable, desde el punto de vista del desarrollo de nuestra ciudad, sería elaborar un plan integral, ambientalmente sostenible.

De este modo se aprovecharían todas las potencialidades de ese sector del ejido municipal, con tierras de gran calidad para el cultivo de alimentos y con una infraestructura de riego y protectora de los vientos cuya destrucción sería una enorme pérdida para la ciudad, teniendo en cuenta no solo los beneficios ambientales de mantenerla sino el hecho de que el “oasis irrigado” forma parte del patrimonio histórico y cultural del Alto Valle.

Valentina Sur Rural: ¿como mantenerla como «oasis irrigado»ante el embate inmobiliario? Se impone una planificación urbana urgente, consensuada y sostenible sostiene y argumenta Sergio Lardies, especialista en urbanismo en Neuquén.

Sugerencias a considerar

A partir de conversaciones con los vecinos de Valentina Sur Rural, preocupados por el futuro del barrio, y en función de las nuevas tendencias del urbanismo en los tiempos posteriores a la pandemia, recomiendo una serie de ideas o lineamientos para la elaboración del plan maestro de desarrollo territorial.

– Reconvertir un área rural de producción primaria frutícola en un área “rurbana”, donde convivan armónicamente usos agroecológicos; residenciales y nuevas centralidades que aproximen los equipamientos comunitarios (educación, salud, seguridad, recreación activa, cultura, comercio diario) al barrio.

Mantener el intenso arbolado y las «cortinas de viento» para no modificar de modo rotundo la cuestión ambiental, una prioridad para la agenda de quienes viven hoy en Valentina Sur Rural, en Neuquén capital.

Promover un área de oportunidad que posibilite a Valentina Sur contribuir a la “soberanía alimentaria” de la ciudad de Neuquén, donde se ofrezcan las condiciones para que se desarrolle plenamente la “agricultura urbana”, reconvirtiendo el sistema de riego prexistente y aprovechando la calidad agrologica de los suelos.

– Valentina Sur podrá contribuir a disminuir el déficit habitacional, brindando la oportunidad de un estilo de vida diferente, donde cada familia pueda producir sus propios alimentos orgánicos, a través de huertas familiares, en cada una de las nuevas parcelas residenciales que se generen. Se requiere un acompañamiento de políticas públicas activas que subsidien y asistan el desarrollo de huertas.

– Creación de un conjunto de “parques huertas”, consolidando superficies destinadas a huertas comunitarias, integradas al sistema de espacios públicos de Valentina Sur. Los Parques Huerta serían intervenciones en los vacíos urbanos, como los bordes del Arroyo Durán o las tierras vacantes. Además, la incorporación de la agricultura urbana como política pública en la planificación territorial implica que todos estos espacios de Parques Huerta serán asignados a dicha actividad, permitiendo seguridad en el tiempo a la gente que va a producir allí.

Escuchar al vecino ciudadano

El Plan de desarrollo territorial sostenible “rurbano” de Valentina Sur, además de definir zonas areales (unidades ambientales homogéneas) y zonas corredores en los bordes de las vías troncales. También debería plantear zonas nodales o nuevas “centralidades”, que permitan desarrollar equipamientos comunitarios de proximidad.

De este modo, las actividades generadoras de trabajo y parcelas especiales para viviendas multifamiliares -con muy bajo consumo de suelo – permitirían alojar numerosas familias, haciendo sustentable económicamente los servicios públicos de transporte de pasajeros, de recolección de residuos, de mantenimiento de calles y espacios públicos. Estos usos no residenciales podrán desarrollarse en tierras que serán cedidas como Reservas Fiscales (RF) y en concepto de recuperación de la renta urbana que generarán los desarrollos inmobiliarios (RIM).

Estas centralidades deberán potenciarse y viabilizarse por su localización próxima a los sectores de viviendas multifamiliares de los emprendimientos privados y también públicos, destinados para alquiler subsidiado o “protegido” con financiamiento tipo PROCREAR, como ya se está haciendo en muchas ciudades del mundo.

Para hacer realidad estas nuevas centralidades, el gobierno municipal debería poner en marcha un conjunto de instrumentos de gestión del suelo que promuevan la inversión a partir de una gestión mixta pública – privada, como por ejemplo los convenios urbanísticos y otros instrumentos que desalienten la generación de suelo vacante con fines especulativos. Así se garantizaría un desarrollo territorial planificado sostenible, económica y socialmente.

– Toda el área de gestión especial debería ordenarse a partir de una trama de “macromanzanas” (de aproximadamente 400 m x 400 m), que posibiliten la implementación de una movilidad sostenible, con priorización del transporte público, de las redes de ciclovías y de los peatones. Esta trama vial está conformada por calles troncales “pasantes” (límites de las macromanzanas) y calles de transito “calmado”.

– Las primeras permiten un funcionamiento más eficiente del transporte público de pasajeros y mayor seguridad vial para las redes de transito no motorizado. Estas vías podrán definir bordes (parcelas frentistas) que se transformen en zonas “corredores”, donde se permita una mayor mixtura de usos y sobre las cuales se localicen los equipamientos comunitarios (Reservas Fiscales), los parques huertas, las ferias agroecológicas y las viviendas multifamiliares. Las segundas posibilitan conformar zonas “areales” (interior de las macromanzanas), con prioridad absoluta del peatón y las bicicletas, recuperando el espacio de la calle como lugar urbano.

– Creación de la Unidad de Gestión Territorial Valentina Sur Rurbana. Así como en otro sector del ejido municipal se está desarrollando el Plan de Urbanización de la Meseta, gestionado de manera participativa a través de la creación de la Unidad de Gestión Territorial, desde 2004 y que hoy, dicho espacio de participación y gestión se ha consolidado a través del Foro de la Meseta, que es coordinado a través de una gestión mixta pública – privada, con participación directa de los beneficiarios del plan.

Debería crearse la UGT para la elaboración y gestión del Plan Rurbano Valentina Sur y su institucionalización mediante la puesta en marcha del Foro de las Valentinas, con la coordinación técnico política del Instituto Municipal de Hábitat y Urbanismo.


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