Nación negocia, pero Romero se niega

La división surgió por la existencia de armas entre los piqueteros.



SALTA (DyN)- Mientras la ruta nacional 34 continuaba cortada en el norte de Salta en cuatro puntos distintos, el gobierno nacional se aprestaba a iniciar ano-che negociaciones con los piqueteros, luego de haber anunciado que entre los manifestantes ya “no habría armas” de las robadas durante la revuelta popular del viernes pasado.

Estas negociaciones no serán acompañadas, al menos por el momento, por el gobierno provincial del justicialista Juan Carlos Romero, ya que éste continuaba afirmando que los manifestantes aún contarían con armas.

Los secretarios de Relaciones con las Provincias, Walter Ceballos, y de Desarrollo Social, Gerardo Morales, arribaron a última hora de la tarde al Regimiento de Infantería de Monte número 26 del Ejército, a bordo de un helicóptero, y aguardaban anoche reunirse con 16 representantes de los distintos piquetes para presentarles una serie de propuestas, cuyo contenido los funcionarios no revelaron.

Los manifestantes, que desde hace más de dos semanas reclaman que se les otorguen planes laborales subsidiados por el gobierno o algún tipo de asistencia oficial, mantenían interrumpido el tránsito en Campamento Vespucio, General Mosconi y Tarta-gal, tres localidades del departamento San Martín situadas a me- nos de diez kilómetros entre sí.

A estas protestas se sumó el corte de ruta que protagonizan pobladores de Salvador Mazza, en el extremo norte de Salta y en el límite con Bolivia, quienes reclaman la implementación de una ley de frontera que los beneficie con la desgravación impositiva.

La ministra de Desarrollo Social de la Nación, Graciela Fernández Meijide había advertido por la mañana que “la Nación no va a negociar hasta que no se devuelvan las armas” que serían “unas 500”, dijo, robadas el viernes último a dos comisarías de General Mosconi y Tartagal y a un depósito judicial de esta última ciudad.

Pero por la tarde, Ceballos y Morales viajaron a Tartagal para iniciar conversaciones ya que, si bien “hasta hoy se presumió que existían armas en el piquete, tenemos información que dice que ya no habría” esos elementos, indicó el primero de los funcionarios en una conferencia de prensa ofrecida apenas arribó al destacamento militar.

En ese sentido, el funcionario del Ministerio del Interior remarcó que “esperamos que (las autoridades de Salta) revean su decisión” de no iniciar conversaciones.

Se mantenían cuatro piquetes

TARTAGAL (Télam).- En medio de una tensa calma, bajo un cielo gris y por momentos lluvioso, continuaban apostados ayer los piqueteros que realizan cuatro cortes en la ruta nacional 34, en una extensión de 70 kilómetros de sur a norte de Salta, desde General Mosconi pasando por Tartagal, Aguaray y Salvador Mazza, en el límite con Bolivia.

En General Mosconi se encuentran piqueteros y desocupados, mientras que en Tartagal, en el paraje Cuña Muerta, hay representaciones de 212 comunidades aborígenes que reclaman tierras y planes de trabajo.

En Aguaray también hay un grupo de piqueteros y desocupados, mientras que en Salvador Mazza, en el límite con Bolivia, los reclamos son por mayor agilidad en aduana y migraciones, ampliación de leyes y exenciones impositivas.

En las últimas horas no se registraron incidentes en ninguno de los sectores que abarca la protesta.

“La crisis del país es moral”

BUENOS AIRES (DyN).- El obispo de San Isidro, Jorge Casareto, aseveró que la “crisis del país es moral” antes que económica, y señaló que no advierte “signos” de que se procure terminar con la corrupción que afectaría a la gestión pública, al referirse al enérgico cuestionamiento del Episcopado por la delicada situación nacional.

Casareto, quien participó del Plenario de la Conferencia Episcopal realizado esta semana, afirmó que “la crisis argentina es fundamentalmente una crisis moral” y que no puede “refugiarse” el Gobierno en los “condicionamientos” externos, como consecuencia de la “globalización”.

Al referirse a la globalización en que está inmerso el país, advirtió que “esto es lo que pasa en el mundo, sin dudas que hay condicionamientos de afuera, que la Argentina no es un país que pueda hacer lo que quiera, pero así y todo nosotros (los obispos) afirmamos que no podemos refugiarnos en eso, como que todo lo que pasa, pasa porque nos presionan”.

Por otra parte, el obispo de la Prelatura de Humahuaca, Pedro Olmedo, sostuvo que “los representantes de la democracia están muy lejos de interpretar lo que le pasa a la gente”.

La CGT rebelde decide si hace paro

BUENOS AIRES (DyN).- El Comité Central Confederal de la CGT disidente, que lidera el camionero Hugo Moyano, decidirá hoy si adopta medidas de fuerza, como un paro nacional, para exigirle al gobierno “una respuesta” para los desocupados.

El Confederal de los disidentes sesionara desde las 11, en la sede del Sindicato de Peones de Taxis (SPT).

La información fue proporcionada por el propio Moyano, quien justificó la posible adopción de medidas de fuerza en la “falta de respuesta” del gobierno de la Alianza a los “legítimos reclamos de la gente”.

“El gobierno, que hasta ahora hizo poco y nada por la gente, tiene que reconocer la realidad social que vive el país, porque si no ve la realidad, nada puede hacer para solucionar la crisis”, afirmó.

Para Moyano, más allá que el gobierno “hizo poco y nada por los trabajadores”, la administración aliancista cometió “su mayor error al haberle quitado la esperanza a miles de argentinos que confiadamente lo votaron pensando que iban a producir el cambio que reclamaban”.

Remarcó que “lo primero que se debe hacer es reconocer la gravedad de los que está pasando y actuar en consecuencia en la búsqueda de soluciones”. El camionero insistió que en el país “hay un estallido social pacífico y que los cortes de rutas son el resultado de una situación de extrema gravedad”.


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