Ni arrepentido ni avergonzado

Redacción

Por Redacción

El primer ministro húngaro Ferenc Gyurcsany no parece arrepentido ni avergonzado por la difusión pública de sus comentarios, que incluso colocó en su blog.

Ahora asegura que es necesario ajustarse el cinturón y comenzar a reducir el déficit fiscal, que llega actualmente a 10% del PBI, el mayor de los 25 países que integran la UE.

«Los húngaros se están despertando y descubriendo que les mintieron durante años. Esta no es la mejor manera de reconciliarlos con la austeridad», estimó el viernes la revista británica The Economist.

Para que ese déficit fiscal pueda bajar al 3,2% en en tres años, Gyurcsany se dispone a llevar a cabo un ajuste monumental: recortar los gastos del Estado en 6% del PIB y decretar aumentos impositivos equivalentes a 2% del PIB. (AFP)


El primer ministro húngaro Ferenc Gyurcsany no parece arrepentido ni avergonzado por la difusión pública de sus comentarios, que incluso colocó en su blog.

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