“No debemos omitir la verdad en un tema tan sensible”

Redacción

Por Redacción

Comparto plenamente el dolor del lector Antonio Oscar Ragni por los horrores del terrorismo de Estado –contemporáneos con los horrores del terrorismo de la guerrilla setentista–, expresado en su reciente carta. He buscado alguna documentación sobre el número de desaparecidos por el “Proceso” militar y creo que la más aceptada sería la de la Conadep, que contabiliza algo más de 8.600 (de los cuales hubo varios reaparecidos, incluso con indemnización cobrada, como fue el caso de la fallecida Dra. Argibay). Desde ya que el horror es el mismo, pero no debemos omitir la verdad en un tema tan sensible. Tampoco podríamos hablar de 8.000 asesinatos de la guerrilla cuando, en realidad, no llegaron a 3.000. El sostenimiento del eslogan de los 30.000 desaparecidos que declaró haber inventado el exmontonero Labraña para la obtención de beneficios para las Madres de Plaza de Mayo no ha sido desmentido documentadamente por nadie y, además, es groseramente contradictorio (más que triplica las cifras) con el citado informe oficial de la Conadep en el que tuvo un destacado papel el recordado escritor Ernesto Sabato. Han pasado 40 años de esos sucesos dolorosos para nuestro país. Creo que en 1880 y 1890 el extremado encono de unitarios contra federales fue dejando lugar al interés centrado en construir un gran país. Entonces y ahora, como en la mayoría de los acontecimientos históricos, las teorías de los demonios y de los ángeles suelen ser producto de corazones doloridos y apasionados o de cerebros calculadores e interesados. Especialmente a estos últimos no les hagamos el juego y trabajemos juntos por un futuro mejor para nuestros hijos y nietos en este bendito país. Santiago Floresa – Capital Federal

Santiago Floresa – Capital Federal


Comparto plenamente el dolor del lector Antonio Oscar Ragni por los horrores del terrorismo de Estado –contemporáneos con los horrores del terrorismo de la guerrilla setentista–, expresado en su reciente carta. He buscado alguna documentación sobre el número de desaparecidos por el “Proceso” militar y creo que la más aceptada sería la de la Conadep, que contabiliza algo más de 8.600 (de los cuales hubo varios reaparecidos, incluso con indemnización cobrada, como fue el caso de la fallecida Dra. Argibay). Desde ya que el horror es el mismo, pero no debemos omitir la verdad en un tema tan sensible. Tampoco podríamos hablar de 8.000 asesinatos de la guerrilla cuando, en realidad, no llegaron a 3.000. El sostenimiento del eslogan de los 30.000 desaparecidos que declaró haber inventado el exmontonero Labraña para la obtención de beneficios para las Madres de Plaza de Mayo no ha sido desmentido documentadamente por nadie y, además, es groseramente contradictorio (más que triplica las cifras) con el citado informe oficial de la Conadep en el que tuvo un destacado papel el recordado escritor Ernesto Sabato. Han pasado 40 años de esos sucesos dolorosos para nuestro país. Creo que en 1880 y 1890 el extremado encono de unitarios contra federales fue dejando lugar al interés centrado en construir un gran país. Entonces y ahora, como en la mayoría de los acontecimientos históricos, las teorías de los demonios y de los ángeles suelen ser producto de corazones doloridos y apasionados o de cerebros calculadores e interesados. Especialmente a estos últimos no les hagamos el juego y trabajemos juntos por un futuro mejor para nuestros hijos y nietos en este bendito país. Santiago Floresa - Capital Federal

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora