No hay que confundirse



Cinco Saltos

Parece increíble pero aunque uno crea que la capacidad de asombro está colmada no es así, al escuchar a los candidatos vemos que la realidad supera cualquier predicción.

Hace poco escribí una carta titulada “Decálogo Alberto Fernández”, y desde ese momento podríamos relatar decálogos todos los días. A modo de ejemplo podemos referirnos a Hugo Moyano, quien reclama espacio de poder a los Fernández; a la oposición que propone recetas que ya fracasaron; a Moreno, quien justificó el robo pero con códigos; a las causas de los cuadernos, que es como la de la AMIA: no va a pasar absolutamente nada; o a Kicillof, quien confesó que la deuda que le dejaron a Macri fue de US$ 200.000 millones.

El verdadero planteo debería recaer en el análisis que hace el mundo, en los indicios que nos dan aquellos con quienes nos relacionamos comercialmente o en el accionar de los organismos de crédito, como es el caso del FMI, que siempre son más claros que lo que pretendemos entender. Los próximos dos desembolsos del crédito de US$ 57.000 millones que faltan serán tratados después de las elecciones y marcarán el “futuro de las inversiones”, y ello depende de que haya garantías de las reformas importantes a realizar: 1) reforma laboral, 2) reforma previsional, 3) reforma impositiva, 4) reforma jurídica, 5) reforma del Estado, 6) políticas de Estado para temas como Vaca Muerta, etc.; y en particular de que hayan reglas de juego claras en la Obra Pública. Y difícilmente las habrá si volvemos a CFK, la Cámpora, Máximo Kirchner, Axel Kicillof, Juan Manzur, Gildo Insfrán, Alicia Kirchner, M. Arcioni y los Moyano, entre otros.

Silvano Giacolla Caruso

DNI 8.119.343


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No hay que confundirse