“No me gusta el encasillamiento”
“Cuando mamás eso de tan chico, no te das cuenta. Después si tu pasión va por ese lado, afloran esos recuerdos y esos temas. En algún lugar están escondidos. Y siguen apareciendo porque me surgen canciones que una vez le escuché a mi abuela, y por ahí es un bolero de 1940… No sé. O como me pasó con el jazz donde he cantado obras muy antiguas, para nada relacionadas con mi generación. El rock empezó a aparecerme de grande, me fui contagiando de amigos. La música para mí, es la integración. Aparte, para quien escucha, está bueno que tenga el panorama abierto a todo lo que pueda disfrutar. No me gusta el encasillamiento, prefiero estar todo el tiempo en movimiento, como el agua, que quieta se estanca”.