“No se puede cobrar sin trabajar”
El Congreso de la Nación, también llamado “palacio de las leyes”, se integra con la Cámara de Diputados que representa a todo el pueblo argentino y la de Senadores de cada una de las provincias. Es el Poder Legislativo y tiene la responsabilidad de dictar las normas que rigen la vida de los habitantes. No obstante, por su rol debería ser un cuerpo activo, ocupado y preocupado en proveer una profusa legislación que responda a las necesidades de reglar la compleja realidad con asistencia continua diaria de sus miembros que no tienen horario fijo para el trabajo. Más ello no es así. En efecto en el programa de televisión del Dr. Nelson Castro del día 11/8/2015 se puso de manifiesto que, si bien en años comunes las reuniones no tienen la asiduidad deseada con ausencia crónica tanto de diputados y senadores, en los años electorales las sesiones se reducen al mínimo para justificar la existencia del palacio legislativo como órgano del poder normativo del Estado. Así en lo que va del año se han concretado seis sesiones en la Cámara de Diputados. En una tuvo lugar la Asamblea Legislativa, una sesión preparatoria, tres convencionales y una de bienvenida al presidente de Bolivia Evo Morales. A su vez la Cámara de Senadores tuvo nueve sesiones que fueron iguales a las de diputados, pero con seis sesiones convencionales. En suma el Congreso no ha trabajado en el presente año, a pesar de estar pendientes leyes fundamentales para la sociedad como la ley de tránsito que prevé la norma de alcohol cero. La ley que tipifica el delito de venta de bebés, la de debate presidencial, la disposición para modificar el sistema electoral, la norma de extinción de dominio de los bienes secuestrados a los narcotraficantes, la de tipificación del delito de las barras bravas, etc. No obstante la manifiesta inasistencia a sus labores específicas, el incumplimiento de su rol de mandatarios del pueblo, ávido de leyes que hagan a su vida y a su seguridad entre otras necesidades cotidianas, los señores legisladores cobran puntualmente una retribución de $92.500 distribuida en $ 53.000 de sueldo neto, $ 10.000 en concepto de gastos de representación, $ 10.000 por desarraigo y $ 19.500 de viáticos. Lo expuesto precedentemente no puede justificarse de manera alguna y menos alegando que el presente es un año electoral. Por el contrario, es una manifiesta irresponsabilidad de los legisladores respecto del cumplimiento de su deber y corresponde que restituyan el dinero percibido sin trabajar, y que en la medida que sigan sin laborar se abstengan de percibir las remuneraciones pendientes, pues en ningún supuesto se puede cobrar suma alguna de dinero sin que exista causa legítima para ello, y menos cuando se trata de la omisión de ejercer una función esencial para el correcto funcionamiento del Estado. Héctor Luis Manchini, DNI 7.779.947 San Martín de los Andes
Héctor Luis Manchini, DNI 7.779.947 San Martín de los Andes