No seremos corderos ni menos carneros de ningún rebaño


¿Cómo una sociedad no va a poder organizarse para hacerle imposible la vida a este depredador y que al no poder encontrar células vivas para reproducirse sea él quien muera?


Para descomprimir es necesario prevenir y para prevenir es necesario ayudar.

Desde hace unos días los partes covid provinciales de Neuquén nos informan que la ocupación de camas de Terapia Intensiva es del 99%. Esa información, altamente preocupante, nos llega acompañada del creciente agotamiento que presenta el equipo de salud, tanto público como privado.

El incremento de casos de covid en la provincia del Neuquén no deja de crecer y con ese crecimiento crece al mismo tiempo el agotamiento de los trabajadores de salud y el porcentaje de saturación de camas de Terapia Intensiva.

El abordaje sanitario de todas las enfermedades consta de cuatro etapas que se aplican conjuntamente.

Etapa de promoción de la salud, compuesta por las distintas recomendaciones tendientes a generar previsiones para evitar contraerla.

Etapa de prevención de la enfermedad, compuesta por la aplicación de las recomendaciones precedentes.

Etapa de tratamiento y etapa de rehabilitación.

De la eficiencia de las dos primeras etapas depende la sobrecarga de las dos últimas.

El agotamiento del equipo de salud afecta todas las etapas de abordaje de la enfermedad, en particular las más difíciles de delegar, que son las etapas de tratamiento y rehabilitación.

Ante la evidencia irrefutable del inminente colapso de la capacidad instalada tanto en oferta de camas disponibles como en energía de los equipos de salud ¿hay algo que podamos hacer?, ¿hay alguna política, alguna forma que permita evitar que por colapso de la oferta sanitaria la enfermedad y los enfermos queden librados a su suerte?

Inmunidad de rebaño

Desde Europa, y últimamente para sorpresa de muchas y de muchos, desde nuestra propia provincia se levantaron voces promoviendo la inmunidad de rebaño.

Bien, en pocas palabras esa recomendación es la recomendación de la barbarie, de la más inescrupulosa perversión médica.

La enfermedad que nos ocupa, la covid 19, es una enfermedad viral respiratoria de alta letalidad en comparación con las demás enfermedades virales respiratorias. La covid-19 genera 25 veces más internaciones y 8 veces más muertes que la peor de las enfermedades virales respiratorias conocidas. Ahora bien, esas impactantes estadísticas son con los sistemas de salud funcionando, internando y asistiendo a los enfermos. Es inimaginable cuál podría ser la mortalidad de esta enfermedad sin el tratamiento hospitalario

La covid-19 es una enfermedad que ataca con mayor impacto a los mayores de 60 años y a las personas con morbilidades como diabéticos, hipertensos, obesos, inmunosuprimidos.

La inmunidad de rebaño es claramente la del sálvese quien pueda, la de la ley del más fuerte, la de la ley de la selva. Es la propuesta del egoísmo, de los que no les importa la vida de los enfermos ni la suerte de los ocasionalmente debilitados.

No podemos ni debemos detenernos ni un minuto más en ella.

Ante el inminente colapso de los equipos de salud y sus instalaciones, tenemos que saber pedir ayuda a la comunidad organizada, para fortalecer la promoción de la salud que colabore en el cumplimiento de las medidas de prevención esforzándonos por evitar, de esta forma, que nosotros o nuestros familiares o compañeros de trabajo o vecinos nos enfermemos.

La sociedad en su conjunto está acechada por un importante depredador, el virus de covid-19.

Este VIRUS ofrece una serie de aspectos que dejan en evidencia sus debilidades, sus flaquezas, sus puntos vulnerables, y esos son los lugares por donde tenemos que atacarlo.

• Primero, como todo virus es una micropartícula que se inactiva al no poder reproducirse, y para reproducirse necesita entrar en células vivas; si no las encuentra desaparece.

• Sabemos con certeza que una vez que las encuentra se reproduce y eso nos enferma.

• Sabemos con certeza que luego se transmite por las secreciones nasales y orales.

• Sabemos con certeza que viaja por el aire, en gotitas de saliva o mucosidades nasales y en el vapor de aire que de nuestra boca sale.

• Sabemos con certeza que entra a nuestro organismo por la nariz y la boca y, algunas pocas veces, si una gotita de saliva infectada se contacta con nuestras conjuntivas también podría ingresar por ella.

• Sabemos con certeza que lo mata la lavandina, el alcohol, el agua caliente y en particular el jabón.

• Sabemos con certeza que puede sobrevivir en las superficies.

Con estas muchas certezas que ya sabemos hemos descubierto gran parte de las debilidades de este virus.

Tenemos que organizarnos como sociedad para combatirlo, para neutralizarlo, para ganar esta batalla.

La comunidad organizada logrará que todos y todas usemos barbijo, siempre, en forma permanente y bien colocado, tapando fosas nasales y boca, y que mantengamos las manos y las superficies limpias y los espacios cerrados bien ventilados.

Al manejar con firmeza que el virus puede estar en el vapor de aire que emana de la boca de un enfermo al hablar, cantar o gritar, rápidamente se comprende el valor de que una barrera, un filtro, se interponga entre ese vapor de aire y nuestras fosas nasales así como el valor de la ventilación de los ambientes.

Si la comunidad comprende que las gotitas que pueden eyectarse cuando un infectado estornuda o tose pueden viajar al menos dos metros y golpear nuestras mucosas, comprende la importancia del distanciamiento.

Si la comunidad comprende que el virus puede vivir en las superficies, pero que lo mata el jabón, el alcohol, la lavandina y el agua caliente, comprende la importancia de la limpieza de las superficies y la higiene de las manos.

¿Cómo una sociedad no va a poder organizarse para hacerle imposible la vida a este depredador y que al no poder encontrar células vivas para reproducirse sea él quien muera?

La convocatoria de asistencia para ayudar a los equipos de salud está hecha, la comunidad debe incluirse con sus organizaciones en esta batalla.

Clubes, iglesias, organismos del Estado, Cámara de Comercio, instituciones, sindicatos, etc., todas sin excepción deben involucrarse.

Se trata de comprender, luego promover y finalmente colaborar en el cumplimiento de las recomendaciones.

Tomando palabras de mi amigo y colega el Dr. Martín Sapag, el desafío es imaginarnos y comportarnos como un gran cardumen, todos movernos organizadamente y con sincronización, valorando la importancia que cada uno tiene, el valor de la conducta individual en la suerte del conjunto, en conjunto todas y todos, organizadamente, le ganaremos la batalla a este ocasional depredador y con la gran satisfacción colectiva de tener de nuestro lado las menores bajas posibles.

No seremos corderos y menos carneros de ningún rebaño.

* Médico rural, MP 1343. Exdirector de los hospitales de El Huecú y Zapala. Diputado provincial, mandato cumplido.


Comentarios


No seremos corderos ni menos carneros de ningún rebaño