No tiene fútbol, pero igual manda

Argentina derrotó a Perú con lo justo. Messi fue el mejor del equipo.



PEn su despedida del fútbol argentino antes del Mundial de Alemania 2006, el seleccionado le ganó a Perú 2 a 0, en el Monumental, pero el triunfo dejó pocos datos alentadores y muchos aspectos por mejorar. Sólo la gran actuación de Lionel Messi, que dotó al equipo de su única cuota de frescura y poder de desequilibrio, puede destacarse en lo futbolístico y el hecho de haberse asegurado el primer puesto en la Eliminatoria. Argentina ganó bien, sin discusiones, pero exhibió escasos pasajes de buen fútbol, casi todos desde los pies de Messi. Durante largos tramos fue un equipo previsible y repetitivo que se excedió en el traslado lento del balón. Argentina jugó un primer tiempo pálido, de bajo vuelo y poco peso ofensivo. Los intentos del equipo dependieron en exceso de la inspiración de Messi, el jugador más peligroso e incisivo, y el único que entendió que para lastimar al fondo peruano había que buscar por abajo y no con centros intrascendentes ni con ese paso de tortuga que caracterizó al conjunto local en un buen tramo del desarrollo. Como de a ratos Messi retrocedió demasiado, a Hernán Crespo pareció faltarle otro acompañante en la delantera. La primera acción de riesgo de Argentina se vio recién a los 18, con un tiro libre de Román por arriba del travesaño. Messi comenzó a tomar más seguido el contacto con el balón a partir del primer cuarto de hora. Y sus intentos electrizantes complicaron a la defensa visitante y sirvieron para levantar al público, deseoso de verlo en acción por primera vez como titular en el país. Perú sólo inquietó en el minuto final, cuando Paolo Guerrero quedó cara a cara con Roberto Abbondanzieri y se tiró buscando un penal que el paraguayo Carlos Torres no compró. Recién sobre los 13 minutos del segundo tiempo, y al ver que el equipo seguía sin encontrar los caminos, José Pekerman decidió poner otro delantero. Carlos Tevez ingresó por el ‘Kily’ González y el equipo tuvo mayor presencia en la cercanía del área rival.

El tiempo de los goles

Butrón se lució ante una entrada de Messi, a quien en la etapa final le costó entrar en sintonía, pero así y todo terminó siendo la figura de la cancha. Un disparo del propio Messi a los 29 se desvió en un defensor y cayó en el techo del arco. En la acción siguiente, Riquelme probó de media distancia, el arquero dio rebote y no le quedó otra que derribarlo a Messi cuando éste se aprestaba a definir. Butrón vio la tarjeta roja por último recurso y Riquelme cambió el penal por gol con un tiro suave a la izquierda. Ya en tiempo de descuento, Tevez mandó un centro y Luis Guadalupe la mandó en contra de su propio arco para el 2-0 definitivo. La mayoría de los jugadores argentinos le regaló sus camisetas al público al final, a modo de despedida. Una despedida que, de no haber sido por Messi, hubiera sido desilusionante.

 

Algo de brillo

Lionel Messi fue lejos el mejor de la cancha, el jugador más peligroso y desequilibrante. El único que hizo levantar a la gente con sus arranques electrizantes. Complicó permanentemente con sus piques cortos y le cometieron el penal que derivó en el primer gol. El otro jugador destacado fue Carlos Tevez, que con su ingreso contribuyó para que el equipo le rodeara la manzana a Perú y envió el centro que Luis Guadalupe metió contra su arco para el 2-0. Gabriel Milito y Juan Pablo Sorín redondearon un buen trabajo. El zaguero estuvo atento en los cruces y, en más de una vez, se animó a pasar al campo contrario para empujar al equipo hacia delante. Mientras que el lateral tuvo la la entrega y la vocación ofensiva de siempre. En el primer tiempo estuvo cerca del gol con dos cabezazos.

 

La joya que deslumbró a todos

“Es una joya”. Con está declaración mínima, José Pekerman describió lo que significa Lionel Messi hoy para el fútbol argentino. Argentina y especialmente el crack del Barcelona dejaron ampliamente satisfechos al DT de la selección, tras el triunfo ante los peruanos. “Hicimos un buen partido y me voy satisfecho. Creo que desplegamos un juego bueno ante un rival complicado que no tenía nada que perder y que por momentos aguantó bien’’, arrancó el entrenador albiceleste en conferencia de prensa. Sobre Messi, la figura de la cancha, Pekerman dijo simplemente que “es un fenómeno, demostró ser un gran jugador a pesar de su edad. No me sorprende, porque siempre juega bien”, reflexionó el DT. Messi, de sólo 18 años, llevaba apenas un cuarto de hora con la selección en dos partidos. Pero ayer ante Perú estuvo los noventa minutos y sin, dudas, resultó el mejor de la cancha. “Nos va a dar muchas alegrías, seguramente, ojalá que podamos cuidarlo”, remató Pekerman. En tanto, Lucho González manifestó: “Por momentos jugamos bien y por otros mal, pero cuando un equipo no propone nada, como el peruano, se hace difícil jugar”, se lamentó el ex volante de River.

Notas asociadas: Herencia de potrero

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