“Obediencia compacta y sin fisuras”

Redacción

Por Redacción

Para poder escribir sin tener que tocar de oído, me quedé toda la noche viendo y escuchando a los diputados el miércoles 24 y la madrugada del jueves 25 de abril, tratando los proyectos de ley enviados por el Ejecutivo, relacionados con el Poder Judicial, a los que no había que tocarle ni un punto ni una coma. Leyendo a Pepe Eliaschev descubrí lo que agrega Aníbal Fernández, con su siempre vigorosa falta de escrúpulos explica que los proyectos de ley enviados por el Poder Ejecutivo para consumar la “reforma judicial deben salir sin ninguna demora, lo hemos chequeado todo y ha pasado por varios estamentos, por lo que uno puede estar tranquilo de que no debería haber ningún tipo de complicaciones”, esclarece. Listo, pues sale con fritas. Maravillosa desmesura, con mucha impudicia. Obediencia compacta y sin fisuras; no sólo eso: tiene que ser ya mismo, ahora, urgente, si fuera posible ayer. Convertido en el equivalente criollo del Soviet supremo, que transformaba en ley las órdenes del jefe máximo de la URSS. Pero en la sesión mencionada en párrafos anteriores también hubo “perlitas”, varios legisladores del FpV comentaron en los pasillos que les dolía la panza por tener sí o sí que votar esas leyes que eran algo así como obediencia debida… Si hubiese estado nuestro tan querido y recordado doctor Raúl Alfonsín, hubiese dicho: “Un médico por aquí” ¿o un psicólogo? Pero a todo esto y para comprender una coherencia asombrosa falta mencionar que el senador Miguel Ángel Pichetto fue premiado por su eficacia… si mal no interpreté, por lo que dice en su discurso escrito y en video que está en internet y que compartí en Facebook, él enseña a los demás a no pensar y sacar las leyes que el Poder Ejecutivo quiere… textualmente… Hay un marco de disciplina, de coherencia, de acompañamiento al Poder Ejecutivo, porque así funcionan además los parlamentos en el mundo (España, Italia), “enfatizó”, resaltando “el principio de disciplina, de coherencia al gobierno que uno pertenece y al programa que uno ha acompañado”. Todo tiene su razón de ser: es asombrosa la coherencia entre el Ejecutivo, Aníbal Fernández y el senador Pichetto, por citar algunos. Para terminar voy a citar al filósofo Tomás Abraham, que estuvo en la universidad crítica, trataré de transcribir lo más genuinamente posible su forma de pensar y de ver la realidad política en nuestro país: este gobierno nacional no es democrático, es nefasto. Hay una crisis profunda de los partidos políticos en la Argentina y casi en todo el mundo. Son algo así como caudillos o capataces con un grupo, o un grupo con un riñón, por ejemplo el de Mauricio Macri, por nombrar uno de tantos. Todos quieren ser presidente, pero no hay estructura. Este gobierno está planificado para que no se sepa nada de lo que realmente piensa, no se sepa para qué son esas leyes, para que ignoremos las cosas de fondo. Para la presidenta, el pueblo es convidado de piedra. La clase política tiene que reconocer que no tienen, no existen proyectos ni ideas interesantes. No basta con hacer la moral, no alcanza. Les falta capacidad organizativa, coraje político, audacia. El hermetismo en lo sustancial, el autoritarismo, la carencia de diálogo y sordera crónica de este gobierno son incomparables: no hubo ni habrá ninguno igual, como dice el tango. Como docente, mamá, abuela y ser humano siento una terrible impotencia y una profunda tristeza. María Cristina Abbondi DNI 5.763.623 Viedma

María Cristina Abbondi DNI 5.763.623 Viedma


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