Obesidad infantil: el ejercicio debería ser un juego

Un chico con sobrepeso puede ser “recuperado” con actividad física.

Redacción

Por Redacción

GLADIS GUTIÉRREZ

gmgutierrez@rionegro.com.ar

De acuerdo a un informe de la Organización Mundial de la Salud, la obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI. El problema es mundial y está afectando progresivamente a muchos países de bajos y medianos ingresos, sobre todo en el medio urbano. La prevalencia ha aumentado a un ritmo alarmante. Se calcula que en 2010 hay 42 millones de niños con sobrepeso en todo el mundo, de los que cerca de 35 millones viven en países en desarrollo.

Nuestro país y sobre todo nuestra región no son ajenos a este tipo de mal. En la ciudad de General Roca existe un lugar donde chicos de todas las edades pueden hacerle frente al sobrepeso mediante rutinas aeróbicas divertidas.

La iniciativa nació el año pasado de la mano de la profesora de gimnasia Betina Dalto. El hecho de ir viendo más niños con problemas de sobrepeso fue lo que detonó un poco la idea. “Nuestra cultura está hecha para obesos y no es así, no es natural. Los hábitos de la vida moderna han cambiado. Tenemos que volver a crear hábitos sanos en los niños”, expresó Dalto. “Empecé a ver que muchos papás no sabían que hacer con sus nenes. La idea fue facilitarles, de alguna manera, el poder venir con sus chicos a hacer actividad física”.

“Yo trabajo con chicos a partir de los 7 años. Una vez que el pequeño se adapta al ámbito y baja de peso solo queda insertarlo en la actividad para niños. No tienen que estar en el gimnasio, deberían estar haciendo actividad física, pero no lo hacen porque tienen sobrepeso. Nosotros hacemos una “rehabilitación”, se mueven, coordinan ganan un montón de habilidades motoras y los orientamos para que hagan un deporte. Por eso se proponen actividades fuera del gimnasio también, deporte en conjunto para que socialicen. Que sea un juego, no una obligación”.

Tal como Dalto lo explica, este mal se convierte en circulo vicioso. Los chicos obesos también tienen problemas ortopédicos y suelen ser discriminados por sus pares. “Cuando pasa los 5 kilos, el chico siente dolor para moverse y se vuelve sedentario. En este país la causa más graves es precisamente el sedentarismo. Los padres han instaurado la computadora, la tele, la playstation como recursos para que los chicos se queden quietos. Los chicos se sientan y comen”.

Si realmente se tomara consciencia del problema, sabríamos que lo saludable son 3 horas de actividad física fuera de la que se practica en la escuela.

“Lo que quiero enseñarles, sobre todo a los papás, es que se pueden mover con sus hijos en actividades varias. Aprovechar la naturaleza que tenemos. Integrar al núcleo familiar. Hay que cambiar hábitos. El 80% de los chicos con sobrepeso, son obesos de grandes”.

Pero no solamente es importante la actividad física. ¿Cómo podemos prevenir este tipo de desórdenes alimenticios? Lo importante sería que cada padre llevara a su hijo periódicamente al pediátra. Un control de niño sano podría evitar que tantos pequeños sufran de obesidad. “Con ayuda del pediatra y si los profesores en las escuelas insistieramos en los casos de obesidad, podríamos evitar que muchos chicos sufran del llamado con síndrome metabólico, hipertensión, colesterol alto y factores de riesgo cardíacos con menos de 10 años”, sentenció Dalto. Pero no todo pasa por el gimnasio. Cada día feriado o fin de semana, si el tiempo acompaña, se organizan para toda la familia, bicicleteadas o grupos para salir a caminar o correr.

Betina actualmente trabaja con unos 15 chicos que van desde los 5 a los 11 años. Chicos y adolescentes conscientes de su enfermedad y de que es importante que toda la familia aprenda que no solo una alimentación sana es ideal para bajar de peso, también la actividad física.


GLADIS GUTIÉRREZ

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora