“Odisea en el PAMI”

La presente es la odisea vivida por la hija de una anciana afiliada al PAMI. 1) Para conseguir turno por la obra social con la médica de cabecera hay que hacer cola a las 5 de la mañana, o bien concurrir al consultorio en forma particular. 2) Luego de dos meses conseguí turno para atención de mi madre. Fue más el tiempo que le insumió llegar al consultorio que lo que demoró la consulta, y prescribió unos análisis de laboratorio. Dos días después, cuando regresé con los resultados, me informa la secretaria que la Dra. había iniciado sus vacaciones pero que igual iría ese día al consultorio; por lo tanto, me pidió que le dejara los análisis y mi número de teléfono, que luego la profesional me llamaría. Para mi desesperación transcurrieron cuatro días –con un fin de semana intermedio– sin que se produjera el prometido llamado. Vuelvo al consultorio y la secretaria, luego de comunicarse telefónicamente con la médica de cabecera, me dice que según ella habría dos o tres “cositas” para ver, sin que sea de apuro (pongo a disposición de PAMI los informes del laboratorio). Indignada, acudo a la delegación de la obra social en Cipolletti. 3) Allí me informan que el delegado estaba de vacaciones y que los médicos auditores habían salido. En la mesa de entrada la única persona que atendía preguntaba una y otra vez quién podía atender mi reclamo. Hasta que finalmente caigo en un despacho donde una doctora, después de que le expusiera el caso y de ella hablar con la secretaria de la médica de cabecera, me dice que las alternativas son: cambiar de médico de cabecera, ir a un consultorio particular y solicitar el reintegro a PAMI o acudir a una Guardia Médica. Por lo expuesto considero que esta profesional no debería atender a los abuelos (ni a nadie) por la falta de responsabilidad y por la mala predisposición que demuestra. Mi madre tiene 90 años, un largo historial de dolencias propias de la edad y, en los últimos 3 años, cambió 3 veces de médico de cabecera debido a que los que la atendían dejaron de trabajar con PAMI. Entonces pregunto: ¿cuando un médico de cabecera se ausenta no debería designar a un profesional que lo reemplace? ¿Puede el profesional retener los estudios de una paciente hasta regresar de sus vacaciones? ¿Está una Guardia Médica, reservada para la atención de urgencias, en condiciones de elaborar acciones a partir del resultado de análisis indicados por un médico de cabecera de un paciente del cual no se tiene la historia clínica? Y una duda final: ¿puede un médico de cabecera atender por día –con eficiencia– a una cantidad tal de pacientes que tardan más en entrar al consultorio y salir de él que el tiempo que permanecen dentro? Lo grave de estos sucesos, sin perjuicio de la lamentable actitud de la profesional en cuestión, es que no son hechos aislados. Se insertan en la deplorable situación general del PAMI –por fallas de gestión–, que atenta contra la salud de los abuelos y que padecemos los familiares con trámites interminables, entre los que cabe mencionar los cupos insuficientes para turnos de atención a afiliados de la obra social que origina peligrosas esperas, la carencia de cirujanos que operen en Cipolletti y la de cardiólogos para control de marcapasos (entre otras muchas especialidades), las diversas modalidades para la solicitud y entrega de recetas de medicamentos de tratamientos prolongados que no requieren de consulta médica y, en cuanto a la atención de los trámites administrativos, la incongruente cantidad de empleados capacitados en la delegación Cipolletti para atender las engorrosas y agotadoras gestiones. Y una reflexión final: ¿qué sucede con aquellos ancianos que están solos, que no son capaces de valerse por sí mismos o que sus viejos cuerpos no les permiten seguir el dictado de tanta burocracia? ¿Será mucho pedir que nuestros directivos del PAMI, cumpliendo con sus obligaciones y compromiso asumido ante la sociedad, sintonicen su trabajo con las políticas oficiales hacia la tercera edad, como he comprobado que ocurre en otras provincias? Beatriz Carmen Alonso DNI 5.128.283 Roca

Beatriz Carmen Alonso DNI 5.128.283 - General Roca


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