Imbatibles neuquinos: Gaido y Figueroa lideran ampliamente la intención de voto

Ambos supieron identificar el desgaste de la estructura tradicional y, desde sus respectivos roles y lugares de gestión, edifican alternativas adaptadas a las nuevas demandas sociales.

Por Luis Tonelli *

La dinámica electoral neuquina ha logrado anticipar transformaciones profundas que luego impactaron de lleno en la escena nacional. Actualmente, las encuestas de opinión pública confirman el claro liderazgo político de Mariano Gaido y Rolando Figueroa, quienes encabezan la intención de voto en la capital neuquina y en la provincia en el marco de la consolidación de sus gestiones.

Para entender a estos “imbatibles neuquinos” hay que recordar que la provincia representó el primer territorio donde comenzaron a manifestarse con claridad las señales de un cambio estructural que posteriormente se replicaría en provincias como San Juan y San Luis, sentando las bases de lo que más tarde derivó en las alternativas surgidas en las elecciones presidenciales de 2023.

Sin embargo, considero necesario advertir que durante mucho tiempo existió un diagnóstico equivocado sobre la naturaleza de este fenómeno. Diversos observadores e intérpretes de la coyuntura atribuyeron las transformaciones a un repentino giro ideológico hacia la derecha en el electorado, cuando en realidad la causa de fondo respondía a una manifestación explícita de hartazgo frente a los modos tradicionales en que se expresaba la política.

Durante el desarrollo del ciclo electoral nacional de 2023, muchos analistas interpretaron que las fracturas y desalineamientos provinciales anticipaban una inevitable debilidad de las propuestas sin estructuras partidarias tradicionales o sin candidaturas propias consolidadas en las gobernaciones. Esa mirada centró su atención de forma prioritaria en la sintonía ideológica entre la oferta provincial y la nacional, perdiendo de vista la demanda de fondo del electorado, que exigía alternativas frente al desgaste del sistema tradicional.

Mientras a nivel nacional la crisis partidaria afectaba de manera directa a las fuerzas históricas, en el ámbito neuquino este proceso permaneció latente por más tiempo debido al histórico peso hegemónico del Movimiento Popular Neuquino (MPN).

En ese contexto, la aceleración de la desnacionalización de los partidos políticos y la consecuente formación de coaliciones presidenciales fue interpretada por la antigua conducción del tradicional partido provincial como una señal para reafirmar su permanencia. Ese escenario parecía ratificado tras la victoria en los comicios provinciales de 2019 y la posterior recuperación del gobierno municipal en la capital.

No obstante, en las capas más profundas del electorado comenzaba a gestarse un fenómeno de cambio que fue percibido a tiempo por dos figuras clave de aquel proceso: Mariano Gaido y Rolando Figueroa. Ambos dirigentes supieron identificar a tiempo el desgaste de la estructura tradicional y, desde sus respectivos roles y lugares de gestión, comenzaron a edificar alternativas adaptadas a las nuevas demandas sociales.

Por un lado, Gaido enfocó su estrategia en una presencia activa y cercana desde la intendencia de la ciudad de Neuquén, combinando un modelo de gestión directa y atenta a los requerimientos vecinales con la concreción de obras de infraestructura fundamentales para el desarrollo urbano.
Por otro lado, Figueroa optó por visibilizar sus diferencias con la conducción oficialista, lo que en 2023 le permitió articular una propuesta competitiva capaz de convocar tanto a sectores desencantados del propio Movimiento como a votantes de la oposición que encontraron en su figura la vía para promover una alternancia política.

La consolidación de ambos proyectos se vio favorecida por el contexto económico regional. El afianzamiento productivo y estratégico de la formación Vaca Muerta convirtió a Neuquén en un nodo central de interacción social y crecimiento, transmisor de una idea clara de progreso y futuro a nivel nacional.

Esta situación ha tenido un correlato directo en la apreciación ciudadana durante el inicio del nuevo tiempo de campaña electoral. Las encuestas de opinión pública elaboradas por firmas de trayectoria técnica y rigor metodológico muestran una posición de claro dominio para ambas gestiones.
En el plano provincial, el gobernador lidera las preferencias alcanzando un 55% de intención de voto, lo que perfila con solidez la perspectiva de un nuevo horizonte de gestión con su reelección.
En el ámbito municipal, las mediciones reflejan que el intendente encabeza el escenario electoral con más del 50% de intención de voto en la ciudad.

Aunque Gaido se encuentra en la etapa final de su segundo mandato sin posibilidad de reelección directa, el espacio político que conduce, Primero Neuquén, trabaja de manera amplia y diversa para dar continuidad al proyecto institucional en la capital.

Como siempre ocurre en democracia, la decisión final dependerá del soberano: cada uno de los electores que plasmen en las urnas la voluntad popular, ratificando el rumbo de la provincia y la ciudad capital en este nuevo capítulo de su historia política.

*Analista político, director del Centro Ra de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA y profesor titular de Política Argentina en la carrera de Ciencia Política (UBA)


La dinámica electoral neuquina ha logrado anticipar transformaciones profundas que luego impactaron de lleno en la escena nacional. Actualmente, las encuestas de opinión pública confirman el claro liderazgo político de Mariano Gaido y Rolando Figueroa, quienes encabezan la intención de voto en la capital neuquina y en la provincia en el marco de la consolidación de sus gestiones.

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