Países árabes intentan frenar el baño de sangre en Siria
El régimen de Assad sigue bombardeando zonas civiles.
AP
NUEVA YORK/ DAMASCO/ MOSCÚ (DPA) .- Siria vivió ayer una nueva jornada sangrienta, con más de un centenar de muertos en Homs, mientras la Liga Árabe evalúa volver a enviar observadores y pidió para ello la colaboración de las Naciones Unidas. Gran parte de la comunidad internacional intenta buscar una salida para el país sin tener que recurrir a la intervención militar. y también hubo enfrentamientos entre el ejército sirio y desertores nucleados en el opositor ejército libre sirio Las tropas del presidente sirio, Bashar al Assad, mataron ayer a 126 personas, 110 de ellas en Homs, según informó la cadena Al Arabiya en base a fuentes opositoras. La provincia es desde hace días el principal blanco de los ataques del régimen de Al Assad. La capital está cercada, con puestos militares en todas las carreteras que desde hace diez días impiden la llegada de alimentos. Los productos de primera necesidad y las medicinas comienzan a escasear, así como el combustible para calefacción, en medio de las bajas temperaturas. Según fuentes activistas, en la ciudad tan sólo quedan tres médicos, uno de los cuales resultó herido en un ataque. Entretanto, según informó el diario semioficial saudí “Al Sharq”, los ministros de Asuntos Exteriores de la Liga Árabe estudiarán el reconocimiento del opositor Consejo Nacional Sirio en la reunión que mantendrá la organización el domingo en El Cairo. “Los ministros también abordarán medidas urgentes para detener la máquina de matar en Siria”, cita el diario . Por su parte, el Consejo Nacional Sirio debatirá en Qatar cómo se puede detener el derramamiento de sangre. La agrupación opositora aboga de forma más decidida que nunca por la opción militar y por el por el posible suministro de armas a los desertores. El secretario general de la Liga, el egipcio Nabil al Arabi, solicitó a Naciones Unidas que envíe observadores de la ONU a Siria, para que trabajen sobre el terreno con los observadores árabes. La misión de observadores de la Liga que comenzó en diciembre no ha conseguido su objetivo: supervisar el fin los ataques militares sobre la población civil y la puesta en libertad de los presos políticos. Es por ello que el miércoles la Liga instó a los observadores a abandonar Siria y sólo un pequeño grupo permanece en Damasco. Pero para la misión de observadores de la ONU todavía no hay ninguna aprobación por parte de Siria. Tras la petición árabe, la ONU se plantea ahora el envío de una misión conjunta.
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