Paraíso maya
La península de Yucatán, en México, ofrece combinaciones perfectas: playas de arenas blancas, impactantes ruinas de la cultura maya, hotelería “all inclusive” pero también posadas, aventuras acuáticas, variada orferta comercial y mucha diversión. Un destino imperdible en invierno o verano.
SUPLE VOY
TULUM, única ciudad maya frente al mar, y sus playas de postal. Al pie de las ruinas de Tulum están estas playas de ensueño, sin dudas las más fotografiadas de la península de Yucatán. Este sitio arqueológico es el único que está a orillas del intenso mar Caribe, a apenas 68 km de Playa del Carmen. Fue una fortaleza maya que vivió sus momentos de gloria al final del período clásico (cerca del año 1000 d.C.).
CHICHÉN ITZÁ, entre las nuevas siete maravillas del mundo. Este increíble vestigio prehispánico de la península de Yucatán, capital maya entre el año 900 y el 1300, impresiona a quienes lo visitan. Cuando llegaron los españoles fue centro de culto y peregrinación. Hoy es un sitio sagrado al que acuden miles de turistas. Su arquitectura resulta innovadora respecto de las ciudades mayas clásicas.
Un monumental observatorio arqueológico en plena selva caribeña. Las ruinas de Chichén Itzá están asentadas en plena selva. Tienen un núcleo de cinco kilómetros cuadrados. Actualmente han sido excavadas en un 20%. El nombre significa “La boca o entrada al pozo de los itzáes”, en referencia a los cenotes que abastecían de agua al lugar. En la foto, el Observatorio, también llamado El Caracol (año 906 dC). Allí, podían contemplar el cielo por sobre la vegetación de la península y evaluar eclipses, equinoccios y solsticios.
Los cautivantes Cenotes. Si hay algo único que maravilla en Playa del Carmen son los cenotes: se trata de formaciones naturales exclusivas de la península de Yucatán. Los hay cielo abierto, semiabiertos y subterráneos o en gruta. Nadar en ellos es una experiencia inolvidable. Se estima que existen más de 2.400. Éste es uno de los más bellos y concurridos: Ik Kil, muy cerca de Chichén Itzá.
Las más bellas del planeta. Las costas de Playa del Carmen fueron catalogadas por medios especializados como las más bellas del mundo. Vale la pena conocer varios de esos increíbles paisajes, sobre todo Paamul, Paraíso, Tukan y Mamitas. Enfrente está Cozumel, una isla de película con parques naturales, zonas arqueológicas y el segundo arrecife mayor del globo.
Para todos los gustos. No todo es descanso frente al mar. La Riviera Maya tiene la particularidad de contentar a todos, también a los más aventureros e intrépidos. Se pueden domar las olas del Caribe, practicar pesca deportiva, snorkel, buceo, navegación a vela… Y en la bahía de Akumal, un privilegio: nadar junto a las enormes tortugas marinas a muy baja profundidad.
Hermosos atardeceres con premio: fauna en todo su esplendor. La puesta del sol en la playa es imperdible, momentos en los que aparece una gran variedad de especies de aves: guacamayas, garzas azules y blancas, espátulas, ibis, flamencos, águila pescadoras, gaviotas y, sobre todo, pelícanos que dan un maravilloso show en su caza de peces. Se dejan ver también comadrejas, monos araña, mapaches, ardillas y nutrias, entre otros mamíferos.
Para disfrutar de la soledad… o la adrenalina. Quienes están acostumbrados a padecer del bullicio de aquellas en las que no cabe ni un alfiler, las de Playa del Carmen son las mejores para gozar de la tranquilidad. Hay que descubrirlas. El agua es transparente y la arena blanca no quema. En algunas playas prácticamente no hay olas y su profundidad suele no superar el medio metro. En otras más abiertas, los amantes de la adrenalina agradecerán.
NICOLÁS PISANI
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