Perdido en Liniers, el mal viaje de Boca que lo saca de la ruta por el título

Un inexpresivo partido del Xeneize, que cayó 2-0 ante Vélez en el Amalfitani. El equipo de Battaglia tuvo uno de las peores actuaciones del ciclo. Los de Pellegrino quedaron primeros en la Tabla Anual que lleva a la Libertadores 2022.





Si de algo estaba seguro Boca antes de pisar el José Amalfitani, era que su visita no sería un paseo relajado por Liniers, más allá de que en su última cita en ese estadio, el Xeneize le haya encajado al Fortín la goleada más grande del historial, en aquel 7-1 del pasado 7 de marzo. Una paliza que hizo tambalear por entonces el ciclo de Mauricio Pellegrino.

Boca fue incapaz de dignificar ese último antecedente favorable y en uno de los más flojos partidos del ciclo de Battaglia, cayó 2-0 ante Vélez que trabajó el partido de menor a mayor y se anotó una victoria clave para el ingreso a la próxima Copa Libertadores.

El insustancial juego de Boca se pareció mucho a aquel equipo de las últimas horas de Miguel Ángel Russo en La Ribera. Insípido, sin ideas y casi sin rematar al arco, al Xeneize el curso del partido sólo le fue favorable cuando el marcador estuvo en blanco. Cuando quedó en desventaja, en ningún momento se vio un atisbo de reacción, tal como pasó la fecha pasada ante Godoy Cruz.

Vélez llegaba al partido ostentando un invicto de 11 partidos, sin caídas desde el 2-0 que le atestó River en la sexta fecha. Lejos de la lucha por la cima del torneo a pesar de posición de top five en la tabla, la pulseada tenía como objetivo posicionarse en la Tabla Anual que lleva a la próxima Libertadores.

Para este encuentro Battaglia rompió su tridente del mediocampo al dejar en el banco a Aaron Molinas para darle cancha Rodrigo Montes, por detrás de Agustín Almendra y Juan Ramírez.

El planteo sirvió en parte para desactivar a Thiago Almada, el fantasista que tiene Vélez, pero a la vez Boca no tuvo peso ofensivo. No le vio la cara a Lucas Hoyos en todo el primer tiempo, a tal punto que remató una sola vez al arco: un disparo cruzado de Cristian Pavón que se fue ancho.

Vélez no hizo mucho más que su rival, pero el destino del partido hizo justicia con ese jugador todoterreno llamado Federico Mancuello, quien a los 38’ paró un rechazo de la defensa de Boca con el pecho y metió un bombazo de zurda que se coló en el ángulo izquierdo del arco de Agustín Rossi.


Obligado por las circunstancias, Battaglia tuvo que rediseñar el medio y para el comienzo del complemento, Jorman Campuzano quedó como única referencia central, con el adelantamiento por las bandas de Almendra y Ramírez por la izquierda. Sin embargo, el esquema no dio resultado y el DT de Boca tuvo que recurrir al banco, en parte porque Ramírez se lesionó.


Con Aaron Molinas y el Beto Briasco en cancha, el Xeneize fue por el empate pero sólo fue una expresión de deseos. Desde los táctico nada cambió. Sí le dio resultados a Pellegrino ya que sobre el final, los ingresados Mulet y Tarragona armaron una pared que sirvió para liquidar el partido.


Resulta increíble que este Vélez que hoy comanda la Tabla Anual con 62 unidades, sea el mismo que estuvo seis partidos sin triunfos en el arranque del torneo y con una marca de 649 minutos sin anotar un gol, en la peor racha negativa de su historia.


Boca anoche estuvo en otro lado, no en Liniers, y el mal viaje prácticamente lo sacó de la ruta por el campeonato.


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