Pichetto y el mundo trastocado de Juntos



Hay seducción nacional para sumarse, pero Weretilneck resiste, pues duda de la reelección de Macri. El senador cree que la puerta no está cerrada.


Día insurgente el martes para Weretilneck. Todo quedó trastocado cuando Miguel Pichetto se integró a la fórmula con Mauricio Macri.

Lo supo antes. El senador lo llamó y lo anotició de lo que se venía. Ahí lo invitó para liderar la lista de senadores.

“Si no vas, voy a tener que poner a otro”, le avisó. “Miguel, sentite liberado”, le respondió. Aún así, el senador cree que la puerta no está cerrada. “Hay que esperar”, dijo en Casa Rosada.

Desde entonces, Weretilneck está en problemas. ¿Qué destino? Pichetto, un aliado de su última época, lo puso en esta contrariedad.

La decisión gruesa cayó en repaso: la boleta corta (sin tramo presidencial). Este debate se advertirá mañana cuando la dirigencia se reúna en Choele Choel.

¿Cómo llegan? “No puedo. Hay justificación para adherir a Macri-Pichetto, pero se destruiría el espacio”, repite Weretilneck. Sabe que al senador se lo valora en Río Negro en lo nacional. No será indiferente en el cuarto oscuro. Sumará votos al macrismo y restará a su fuerza.

“Están abiertas todas las posibilidades”, transmite, aunque se aferra a la “boleta corta”, aceptando sus altos riesgos. No descarta la deserción frente a la preservación provincial. Escucha ensayos de adhesión macrista, que parten de Luis Di Giacomo, Facundo López, Adrián Casadei, Marta Milesi, entre otros. En contraposición, hay marcados reparos peronistas.


"Boleta corta y sola. Mi postura no se movió un centímetro”

dijo Arabela Carreras, gobernadora electa la otra voz rectora. Lo explicará en Choele.

Habrá mañana otro pensamiento rector: el de Arabela Carreras. ¿Y qué piensa la gobernadora electa? Exhibirá su personalidad. “Boleta corta y sola. Mi postura no se movió un centímetro”, respondió a quienes la consultaron. Lo explicará en el debate, procurando un final del día con un posicionamiento partidario, priorizando -según repite- la construcción del espacio y la obtención de una banca en el Senado para Weretilneck. Estas primacías marcarán rumbos.

Hay otras verdades. El aludido cuidado de Weretilneck por el conflicto interno no es creíble frente a su pragmatismo y sus contradicciones. Su rechazo tiene una razón valida. Duda de la reelección del macrismo, entonces miden sus acciones por la eventual convivencia con el candidato y posible presidente Alberto Fernández, a quien -hasta posiblemente- se le juró plena prescindencia. Aquella mirada podría atenuarse con las encuestas recibidas que aluden a la suba de la imagen presidencial, poscandidatura de Pichetto.

En la vacilación, tal vez, en Choele, se postergue el anuncio de una participación emancipada. Sería el único mensaje favorable al gobierno nacional frente a su multiplicidad de recados.

El senador no se resignó frente al rechazo inicial. Evalúan ingeniería electoral para sumar a JSRN. El decreto anticolectoras -con recursos en contra en la Justicia Electoral- dejaría solo una ofrenda de parte del macrismo: no integrar diputados/senadores, y dejar esos tramos para Juntos, que debería adherir -en definitiva- a la fórmula presidencial. Todo aún muy alejado del juicio del oficialismo rionegrino. Sus promesas se circunscriben a la militancia de cortes extravagantes.

Hasta el martes, su estrategia marchaba sin trastornos. Proyectaba un armado general, incluyendo a las listas para Bariloche y Viedma. Weretilneck recibió ese día a Pedro Pesatti y su disyuntiva entre la postulación a Diputados o la intendencia viedmense. “Podés resolver lo que vos querés, cuando -hasta ahora- cumpliste con necesidades políticas”, fue la respuesta. El vice fluctúa, aunque se inclina al Municipio.

Pero la incursión de Pichetto puede alterar el plan original del intendente José Luis Foulkes, que puso en crisis la fecha del 29 de septiembre y evalúa correr la elección capitalina hasta octubre, pegándola a la presidencial. Pesatti está atento. Si eso ocurre se desnaturalizan sus posibilidades. Lo peor es la contrariedad temporal. Foulkes dará precisiones recién a fines de junio, es decir, después del sábado cuando vencen las inscripciones nacionales. El vice deberá zanjar su duda en la ambigüedad.

Son momentos de nuevos dilemas y turbaciones políticas.


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