Piedras Coloradas, puro relax
A 5 km de Las Grutas, todo tiene otro ritmo. La vida de playa es más pausada, sin aglomeraciones ni ruidos, solo con el sonido de las olas que rompen sobre las rocas. Hay médanos para deslizarse sobre tablas, una biblioteca, onda familiar. Y un renovador parador. ¿Vamos a recorrerla?
Suple VOY
Marcos Ramírez
Vanesa Miyar vanesamiyar@rionegro.com.ar
A sólo 5 km al sur de Las Grutas, el verano transcurre a otro ritmo. Los días invitan al relax y la “banda sonora” la aporta la naturaleza, con el sonido del mar que rompe en las inmensas rocas que pueblan la playa. Es que en Piedras Coloradas, un balneario que ya es un clásico de la ciudad, la consigna fue siempre disfrutar a pleno del entorno, huyendo de las aglomeraciones y del ruido que se instala en los paradores céntricos. Por eso el paisaje, tan diferente al de otros puntos, siempre es protagonista. Durante la pleamar, las piedras rojizas (gracias a un mineral llamado feldespato, presente en su estructura) quedan parcialmente cubiertas por el agua. Entonces, es un placer disfrutar de las formas caprichosas que forma la espuma, a medida que las olas rompen, salpicando frescura. En bajamar, la costa despliega su fina arena, convirtiéndose en el lugar ideal para dejar pasar las horas, cerca de la orilla y al abrigo de las rocas. Con un clima completamente familiar y distendido, año a año el sector fue incorporando opciones y servicios que hacen más cómoda la jornada al aire libre. También existen entretenimientos, como la oferta cultural de la pequeña biblioteca de adobe, ubicada en el ingreso al balneario. Visitarla ya es un excelente plan, pero además tarde a tarde en ella se realizan narraciones de cuentos para niños y adultos, y actividades especiales que se irán anunciando a lo largo de la temporada. Por otra parte, para aprovechar la diversión que brindan los médanos, se pueden alquilar tablas sandboard que son las que se utilizan para la práctica de sandboarding, el deporte que utiliza las dunas para deslizarse a pura adrenalina. sabor marino Otra de las posibilidades es deleitarse con un menú bien fresco, elaborado con los pescados y mariscos de la zona. En uno de los paradores más tradicionales del lugar, que reabrió sus puertas ayer, esas opciones siempre están disponibles. Por caso, la picada de mariscos y fiambres para cuatro, que reúne productos frescos, en escabeche y fritos con los más sabrosos quesos, snacks y embutidos posee un precio promocional de $ 250. La carta también incluye sorrentinos de salmón con salsa a elección por $ 160, pizzas con vieiras, mejillones, cholgas y variedad de frutos de mar por $ 180 y una porción de merluza a la plancha salseada con roquefort o verdeo por $ 165. Para la merienda, hay ensaladas de fruta por $ 40, o $ 45 si incluyen helado. También licuados de frutas por $ 50, al igual que los exprimidos y milkshakes, que se consiguen por el mismo precio. (Agencia San Antonio)
Por eso el paisaje, tan diferente al de otros puntos, siempre es protagonista. Durante la pleamar, las piedras rojizas (gracias a un mineral llamado feldespato, presente en su estructura) quedan parcialmente cubiertas por el agua. Entonces, es un placer disfrutar de las formas caprichosas que forma la espuma, a medida que las olas rompen, salpicando frescura.
En bajamar, la costa despliega su fina arena, convirtiéndose en el lugar ideal para dejar pasar las horas, cerca de la orilla y al abrigo de las rocas. Con un clima completamente familiar y distendido, año a año el sector fue incorporando opciones y servicios que hacen más cómoda la jornada al aire libre.
También existen entretenimientos, como la oferta cultural de la pequeña biblioteca de adobe, ubicada en el ingreso al balneario. Visitarla ya es un excelente plan, pero además tarde a tarde en ella se realizan narraciones de cuentos para niños y adultos, y actividades especiales que se irán anunciando a lo largo de la temporada.
Por otra parte, para aprovechar la diversión que brindan los médanos, se pueden alquilar tablas sandboard que son las que se utilizan para la práctica de sandboarding, el deporte que utiliza las dunas para deslizarse a pura adrenalina.
sabor marino Otra de las posibilidades es deleitarse con un menú bien fresco, elaborado con los pescados y mariscos de la zona. En uno de los paradores más tradicionales del lugar, que reabrió sus puertas ayer, esas opciones siempre están disponibles.
Por caso, la picada de mariscos y fiambres para cuatro, que reúne productos frescos, en escabeche y fritos con los más sabrosos quesos, snacks y embutidos posee un precio promocional de $ 250. La carta también incluye sorrentinos de salmón con salsa a elección por $ 160, pizzas con vieiras, mejillones, cholgas y variedad de frutos de mar por $ 180 y una porción de merluza a la plancha salseada con roquefort o verdeo por $ 165.
Para la merienda, hay ensaladas de fruta por $ 40, o $ 45 si incluyen helado. También licuados de frutas por $ 50, al igual que los exprimidos y milkshakes, que se consiguen por el mismo precio. (Agencia San Antonio)
Suple VOY
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora