Poca o mala calidad de leche,mitos de la lactancia
La importancia de recibir buena información al momento de amamantar para conocer los beneficios de la practica.
MATERNIDAD
Todas las mujeres son capaces de generar la leche que su bebé necesita para alimentarse, tanto en cantidad como en calidad, aseguraron especialistas, y destacaron los beneficios de la lactancia materna para el niño y la madre.
“La producción de leche depende de la estimulación que la glándula reciba y a priori no existe ningún motivo genético que haga que la mujer pueda producir menos leche”, aseguró a Télam la médica pediatra María Luisa Ageitos, asesora de UNICEF.
Y continuó: “Por tanto, es un mito que si el bebé es gordito no va a llenarse sólo con la leche de su mamá. Lo que sucede es que no siempre existe la información adecuada y, además, la presión de la industria es muy fuerte”.
“Cuando nació mi hija hace nueve años tuve problemas para amamantarla y entonces me acerqué a La Liga de la Leche y una mamá con información y experiencia me ayudó para que pudiera mejorar”, sostuvo Sandra Ullua, quien hoy realiza esa función en la Liga.
La mujer añadió que “existen muchos factores que pueden incidir, a veces los bebés se `prenden mal` y eso produce que se lastime el pezón y desalienta, pero es importante pedir ayuda sobre cómo corregir estas situaciones para que el dar la teta sea algo placentero para la mujer
que lo quiere hacer”.
Por su parte, la puericultora Laura Krochik aseguró que “si bien todas las mujeres tienen el mismo potencial, una situación de mucho estrés puede hacer que la glándula produzca menos”.
En referencia a la “calidad” de la leche, Ageitos explicó que “la leche materna contiene todo lo que el bebé necesita para alimentarse durante los primeros seis meses de vida, lo único que puede variar es el contenido graso de la leche lo que hace que el bebé aumente más o menos
de peso”.
“Esto tiene una relación directa con la alimentación de la madre y muchas veces se soluciona incorporando en la dieta de ella más contenido graso a través de, por ejemplo, aceite o leche entera”, sostuvo la especialista.
Añadió que “incluso en casos extremos como puede ser una mujer desnutrida, su leche sigue siendo buena para el bebé porque la naturaleza lo que hace es tomar por ejemplo el calcio para dárselo al niño; aquí la que resultará perjudicada será la madre”.
“En el caso de los prematuros, entre los beneficios adicionales de la leche materna como el menor riesgo de sepsis, de enterocolitis necrotizante y de intolerancia digestiva, se suma que la mamá generará en su leche los anticuerpos para los gérmenes específicos que haya en
esa sala de neonatología”, especificó Ageitos.
Por su parte, el neonatólogo Miguel Larguía explicó que “durante los primeros mil días de vida el potencial genético queda expuesto a condiciones del entorno como la nutrición que lo modifican favorable o desfavorablemente, lo que se conoce como epigenética”.
La reducción de la muerte súbita, de infecciones de todo tipo, de alergias, de enfermedades del tracto digestivo, de otitis son algunos de los beneficios inmediatos, en tanto se ha descubierto también que se reducirá en el largo plazo la posibilidad de la persona que fue amamantada de tener diabetes, obesidad, hipertensión, entre otras patologías.
Finalmente, para las madres también hay beneficios: en el corto plazo permite la reducción de peso, en especial de la grasa pelviana acumulada durante el embarazo, así como tendrá menos posibilidades de tener enfermedades oncológicas y metabólicas.
Fuente: Télam