Pocos grados, mucha pasión
<b>Desde 1978 el Mundial no se hacía en invierno. A veces se siente el frío, pero sobra calor en la gente.</b>
Sudáfrica 2010 es el primer Mundial en disputarse en invierno desde Argentina 1978. Sin embargo, el frío pasó a un segundo plano y los locales viven a full el acontecimiento más importante del año.
De las nueve ciudades que recibirán partidos del Mundial, sólo tres –Durban, Ciudad del Cabo y Port Elizabeth– están a nivel del mar, donde las temperaturas no suelen caer demasiado.
En otras sedes, ubicadas a alturas entre 1.400 y 1.700 metros como ocurre en Bloemfontein y Johannesburgo, por las noches se llega a cero o hasta alcanzan niveles negativos, lo que supone una caída brusca de alrededor de 20 grados cuando baja el sol.
Pero el frío se compensa con la el calor del público. Jacob Zuma, el presidente de Sudáfrica, dijo que “la explosión de orgullo nacional es un efecto del Mundial que no tiene precio”.
“El país está preparado. El entusiasmo y la alegría que se viven hoy no se habían vivido desde que (Nelson) Mandela fue liberado hace 20 años”, agregó.
Mandela pasó 27 años en prisión por resistirse a la segregación racial que impuso el apartheid, y se convirtió en 1994 en el primer presidente negro del país.
Las escenas de alegría que siguieron a su salida de prisión en febrero de 1990 no tienen precedentes en la historia del país.
Joseph Blatter, presidente de la FIFA, señaló en su discurso que “será un Mundial organizado por africanos en África”.
“Hoy soy un hombre feliz”, dijo el suizo, que destacó el programa lateral para la promoción del deporte entre los niños del continente, así como la campaña que hará posible escolarizar a 72 millones de niños africanos.
“Llegó la hora de África. Sudáfrica está lista”, fue su lema para organizar el Mundial.
“Pasaron 28 años desde que la FIFA se opuso a un fútbol dividido racialmente y ayudó a inspirar el final del apartheid”, recordó.