Es oficial: Argentina es miembro fundador del «Consejo de Paz» de Donald Trump y obtiene un beneficio exclusivo
El organismo busca reordenar la diplomacia por fuera de la ONU. Por el vínculo con Javier Milei, el país tendrá un "asiento permanente" sin pagar los US$1.000 millones que exige el estatuto.
El nuevo orden global que impulsa Donald Trump comenzó a rodar formalmente y la Argentina ya ocupa su lugar. El Consejo de Paz (Board of Peace), la organización internacional creada por el mandatario estadounidense para mediar en conflictos como el de Gaza, le dio la bienvenida oficial a sus países miembros, presentando a la Argentina como uno de sus miembros fundadores.
La noticia es un gesto diplomático para la Casa Rosada, que logró capitalizar la sintonía personal entre los presidentes. Según el estatuto del organismo, los países pueden acceder de forma gratuita por los primeros tres años, pero deben desembolsar US$1.000 millones para adquirir un «asiento permanente». Sin embargo, gracias a la relación estratégica entre Milei y Trump, Argentina fue exceptuada de ese pago y mantendrá su lugar definitivo sin costo.
El «club» de los aliados y la crisis en Gaza
El Consejo no es solo un foro de debate; tiene un brazo operativo fuerte para la reconstrucción de la Franja de Gaza. Entre los nombres que integran el comité ejecutivo figuran piezas clave del equipo republicano como el secretario de Estado, Marco Rubio, y el asesor Jared Kushner, junto al ex primer ministro británico Tony Blair.
The Board of Peace welcomes Argentina as a founding member of our growing international organization. pic.twitter.com/uXpmAxiBIL
— Board of Peace (@BoardOfPeace) January 27, 2026
La nómina de las naciones que integran este flamante organismo refleja un mosaico de aliados estratégicos del país del norte. El Consejo cuenta con la participación activa de Israel, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Bahréin, Marruecos y Sudán, consolidando el eje de los Acuerdos de Abraham en Medio Oriente. El bloque se completa con la presencia de Hungría, el principal aliado de Trump en Europa, junto a Turquía y Paraguay, cerrando un círculo de influencia que combina potencias regionales con socios ideológicos directos.
Pedido de informes en el Congreso
A pesar del entusiasmo oficial, la noticia ya generó repercusiones en el ámbito legislativo. La oposición en la Cámara de Diputados, encabezada por Maximiliano Ferraro, presentó un pedido de informes para que la Cancillería explique los alcances de esta integración.
La preocupación de los legisladores radica en los compromisos que asume el país al formar parte de este esquema internacional y si la membresía implica la participación argentina en la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF), el cuerpo militar que el Consejo planea desplegar en zonas de conflicto.
Para el Gobierno, el mensaje es claro: Argentina ya no es un observador, sino un socio privilegiado en la nueva arquitectura de poder que Washington diseña para los próximos cuatro años.
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