Lanzan un programa a seis años para llevar gas a todo Neuquén
El gobierno provincial proyecta más de 500 kilómetros de gasoductos con financiamiento de GyP y ejecución de Hidenesa. Mientras avanza la infraestructura troncal, el Estado desplegará un sistema gradual de suministro con garrafones y plantas de GLP.
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, puso en marcha un plan integral a seis años para garantizar el acceso al gas en todos los municipios, comisiones de fomento y parajes de la provincia.

El programa, diseñado por el ministerio de Energía a través de Hidrocarburos del Neuquén S.A. (Hidenesa), contempla la construcción de más de 500 kilómetros de redes para conectar a las siete regiones.
Financiado con fondos provenientes de las concesiones hidrocarburíferas de Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), el plan busca saldar una histórica deuda de infraestructura en la provincia dueña de Vaca Muerta, con vistas a la reconfiguración del perfil exportador de gas natural licuado (GNL) previsto para 2027.
El despliegue de las obras se estructurará mediante un esquema progresivo denominado «escalera energética», diseñado para dar respuesta inmediata en las zonas donde la red troncal demandará más tiempo de ejecución.
El primer peldaño son los garrafones domiciliarios, tanques individuales de medio metro cúbico para parajes o asentamientos de menos de 100 familias. Su instalación no requiere obras previas. El único requisito técnico es contar con un camino transitable para los camiones abastecedores.
El segundo peldaño son las plantas de GLP. Un sistema de distribución por cañería alimentado por camiones de Gas Licuado de Petróleo para localidades de mayor escala en el norte neuquino y la cordillera.
El último escalón es la red de gas natural, que es la solución definitiva. Consiste en la extensión de gasoductos troncales hasta los cascos urbanos, un proceso que irá convirtiendo las actuales plantas de GLP en redes de gas natural.
Costo logístico y financiamiento
Sostener la logística del GLP en las 15 plantas operativas de la provincia implicó la compra y transporte de 33.240 toneladas de propano durante 2025.
Para 2026, el gobierno provincial calcula que el costo del flete superará los $8.000 millones, impulsado por la concentración del 69% del consumo entre los meses de abril y septiembre.
Para garantizar el suministro ante eventuales temporales de nieve o cortes de ruta en zonas altas, el Estado destinará $600 millones anuales en concepto de estadías de camiones apostados en planta de forma permanente. Actualmente, el 64% del propano se carga en yacimientos locales (El Portón, Loma La Lata, Loma Negra y Aguada del Cajón) y la meta es abastecer el 100% dentro del territorio neuquino.
El esquema se completa con la participación del Banco Provincia del Neuquén (BPN), que otorgó un crédito de $12.400 millones a la distribuidora Camuzzi para la ejecución de obras y factibilidades, además de habilitar líneas de financiamiento personal para que las familias cubran el costo de la conexión domiciliaria interna.
El brazo estatal
El esquema se apoya en una división de roles: mientras la distribuidora privada Camuzzi cubre los centros urbanos más poblados, la estatal Hidenesa interviene en las localidades donde el servicio no es rentable desde lo económico, pero sí indispensable desde lo social.
Actualmente, la firma provincial abastece a 20.778 hogares en 20 municipios y comisiones de fomento —10.806 mediante redes de gas natural y 9.972 a través de 15 plantas de GLP—, un esfuerzo operativo que refleja la disparidad de costos del sistema: atender un hogar con GLP cuesta diez veces más que con gas natural y la tarifa cobrada solo cubre el 59% del valor real del servicio.
Para aquellos parajes donde ni siquiera resulta viable construir una planta de almacenamiento por cuestiones de escala o logística, el gobierno pondrá en marcha el programa «Hidenesa llega a tu casa».
A través de esta modalidad, el Estado provincial instala un tanque domiciliario de GLP sin costo para el usuario, mientras que la red interna de la vivienda se financia a través del Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo (IPVU). La familia abona únicamente el consumo, fraccionado en doce cuotas mensuales para mitigar el impacto financiero del pico invernal.
Esta solución con garrafones domiciliarios busca dar un alivio social inmediato frente a los plazos que exigen las obras tradicionales. Mientras que un sistema de distribución de gas natural demanda entre dos y tres años de ejecución y una planta de GLP requiere hasta 18 meses, la instalación de un tanque individual se concreta en semanas.
El despliegue de esta modalidad debutará con una prueba piloto en Sauzal Bonito, Quili Malal y Ruca Choroi, para luego extenderse a El Sauce, Octavio Pico y Pilo Lil.
Una transformación «de vida y salud»
Sonia Melo, de Junín de los Andes, logró la instalación del servicio de gas en julio pasado. Antes utilizaba la estufa eléctrica para calefaccionarse.
«No es lo mismo pagar la electricidad, que nos venían boletas de consumo altísimo, a pagar el gas natural por mes. El cambio fue abismal«, afirmó en una entrevista que brindó al gobierno provincial.
Sonia contó que a medidados de julio le conectaron el gas y eso le cambió la vida a su familia y la de todos su vecinos del barrio, algunos de los cuales se calefaccionaban con garrafas, tubos de gas. Fue un gran alivio.
Remarcó que esto significó una transformación «de vida y de salud».
Por ejemplo, mencionó la posibilidad de «bañarse con agua caliente todos los días, cambia el confort diario de la casa». Planteó que además se «reducen los accidentes» porque una estufa eléctrica no puede quedar encendida de noche.
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