¿Por qué es un éxito “Las mil y una noches”?
La telenovela que emite El Trece, arrasa en el rating. Un cuento clásico que se convirtió en líder de audiencia
Televisión
Veinte puntos de promedio. Esa es la cuestión. En la tele los números importan y mucho. En “Las mil y una noches” una joven y muy bella viuda hará todo lo que esté a su alcance para salvar la vida de su hijo. ¿Un lugar común? Quizás, pero aquí funciona.
Esta historia se centra en la vida de Sherezade Eviyaoglu, una talentosa arquitecta que trabaja en Binyapi, una constructora propiedad de Onur Aksal y Kerem Inceoglu. Sherazade es viuda y además madre de un niño de cinco años que se llama Kaan, quien sufre de leucemia y necesita dinero para un transplante de médula. En principio, Sherezade le pide ayuda a su suegro, Burhan Eviyaoglu, un hombre multimillonario, autoritario y conservador, quien la culpa de la muerte de su hijo Ahmed (no autorizó el matrimonio en primer lugar: así de difícil es el señor y así operan los estereotipos). Burhan se niega a prestarle el dinero, negando la existencia del niño. Kaan necesita una cirugía que cuesta 100 millones de liras turcas y Sherezade pide ayuda a su jefe, Onur, quien accede a prestarle los millones que necesita con una condición: pasar una noche juntos.
Como cualquier madre que ama a su hijo, después de indignarse Sherezade acepta el trato con Onur, quien le da el dinero a la mañana siguiente de estar juntos. No hay escenas de sexo, eso sí. Desde aquella noche, Onur no puede dejar de pensar en ella y arregla un viaje a Dubai para ambos (la excusa será que irán a ver cuestiones del proyecto que se adjudicó Binyapi gracias a Sherezade). Como es obvio, el jefe sólo planificó el viaje para pasar tiempo con ella. Estando en Dubai, Onur le ofrece a Sherezade que pasen otra noche más juntos y afirma que le pagará el doble de lo que ya pagó. Molesta y ofendida, la joven rechaza su oferta e intenta alejarse de él, aunque Onur insiste para ganarse su afecto. Aparece allí otro condimento: no sólo Onur piensa en ella, sino también Kerem, el mejor amigo de Onur y socio de Binyapi.
¿Son relevantes las actuaciones, el guión y la forma de contar el cuento, sea ésta verosímil o no? Nadie parece saberlo.
Sigamos. Como elemento curioso (casi de tragedia griega), que el duro abuelo resuelve regalar el dinero a la protagonista en el mismo terrible momento en que Sherezade ingresaba a la habitación de Onur por primera vez para confirmar su trato. Con todo, Sherezade consigue el dinero, hace el trasplante para Kaan y la donante de médula para el pequeño, Mihriban, se va a vivir con ambos.
Onur, por su parte, se da cuenta del daño que le ocasionó a Sherezade, cambia su actitud, insiste con que se enamoró de la joven y se vuelve un tierno protector. Cada vez que Sherezade tiene un problema, es el primero que acude a ayudarla, incluso si ella intenta rechazarlo. ¿Lugar común? El público no parece estar de acuerdo. Luego de cambiar su actitud, Onur decide pedirle matrimonio. Ella lo rechaza.
Tal vez sea la historia, aunque parece tener un ritmo lento y varios lugares comunes; tal vez sean los bellos escenarios naturales, pero ni los programadores pueden explicar los éxitos de tevé. Sólo probar con la grilla y ver qué pasa.
PAULA GINGINS
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