Preventiva para exmarido violento
VIEDMA (AV).- Un exmarido violento fue procesado con prisión preventiva por “desobediencia judicial en concurso real con lesiones leves agravadas por el vínculo”. El hombre de 40 años , que reside en Conesa, tenía prohibido por la Justicia de Paz acercarse a su ex, con quien tiene un hijo en común, tras una denuncia por violencia familiar. La cautelar había sido dictada en febrero pero el 21 de abril el hombre se encontró con la mujer en la vía pública. Él iba en moto y ella a pie, hablando por teléfono. Apenas la vio, comenzó a gritarle “¡Con qué macho hablás!”, e inmediatamente le dio un golpe de puño en el rostro con tal fuerza que la tiró al piso. Levantó de los pelos y mientras la arrastraba de vereda a vereda continuó golpeándola, pese a los gritos de los circunstanciales testigos. Luego la abandonó en el lugar y se fue “como si nada”, según los testimonios, hasta ser detenido por la Policía. La mujer sufrió lesiones diversas en el rostro. Y si bien fueron calificadas como leves, el juez penal de Viedma Guillermo Bustamante no sólo procesó al agresor sino que dispuso que continúe detenido. Tuvo en cuenta la violenta conducta desplegada, física y moral, y su notorio desprecio por las normas y las órdenes judiciales, que permiten vislumbrar futuros ataques a su expareja o a eventuales testigos en caso de ser dejado en libertad.
VIEDMA (AV).- Un exmarido violento fue procesado con prisión preventiva por “desobediencia judicial en concurso real con lesiones leves agravadas por el vínculo”. El hombre de 40 años , que reside en Conesa, tenía prohibido por la Justicia de Paz acercarse a su ex, con quien tiene un hijo en común, tras una denuncia por violencia familiar. La cautelar había sido dictada en febrero pero el 21 de abril el hombre se encontró con la mujer en la vía pública. Él iba en moto y ella a pie, hablando por teléfono. Apenas la vio, comenzó a gritarle “¡Con qué macho hablás!”, e inmediatamente le dio un golpe de puño en el rostro con tal fuerza que la tiró al piso. Levantó de los pelos y mientras la arrastraba de vereda a vereda continuó golpeándola, pese a los gritos de los circunstanciales testigos. Luego la abandonó en el lugar y se fue “como si nada”, según los testimonios, hasta ser detenido por la Policía. La mujer sufrió lesiones diversas en el rostro. Y si bien fueron calificadas como leves, el juez penal de Viedma Guillermo Bustamante no sólo procesó al agresor sino que dispuso que continúe detenido. Tuvo en cuenta la violenta conducta desplegada, física y moral, y su notorio desprecio por las normas y las órdenes judiciales, que permiten vislumbrar futuros ataques a su expareja o a eventuales testigos en caso de ser dejado en libertad.
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