La histórica inmobiliaria de Roca que apostó al futuro y hoy crea una inédita ciudad en la Patagonia
Cuando José Mariano “Coco” Terbay abrió una pequeña inmobiliaria en Roca en 1965, la idea era simple: ayudar a que más personas pudieran acceder a la tierra. Seis décadas después, aquella empresa familiar lidera Punta Colorada, uno de los desarrollos urbanos más ambiciosos de la Patagonia.
Desde hace casi 60 años, el apellido Terbay acompaña parte del crecimiento urbano del Alto Valle. Lo que nació como una inmobiliaria familiar en Roca hoy impulsa desarrollos turísticos, comerciales y urbanos en distintos puntos estratégicos de la Patagonia como Punta Colorada, la ciudad del futuro en la Patagonia.
“La transparencia, la honestidad y facilitar el acceso a la vivienda siempre fueron los pilares”, recordó Javier Terbay, director de la firma inmobiliaria. “Tratamos de ser un medio para que la gente pueda acceder a un lote o una vivienda y no una imposición”.
Con el tiempo, la empresa dejó de dedicarse solamente a la intermediación inmobiliaria y comenzó a desarrollar proyectos propios. Primero llegaron los loteos, después los edificios y más tarde las urbanizaciones planificadas.

“Hemos hecho 19 edificios y 31 loteos”, detalló Javier y agregó: “Empezamos haciendo ventas para terceros y después vimos la posibilidad de crear nuestros propios desarrollos, hacer infraestructura y pensar proyectos más grandes”.
La nueva generación que expandió el crecimiento de Terbay en la Patagonia
Hoy Terbay atraviesa una etapa marcada por la incorporación de la tercera generación familiar de la mano de Ulises, Facundo y Nicolás Terbay que ampliaron los servicios de la empresa.
“La llegada de las nuevas generaciones incorporó un montón de herramientas que antes no teníamos”, explicó Javier Terbay. “Hoy tenemos estudios jurídicos, escribanos, área financiera y chicos jóvenes que traen ideas nuevas”.
El crecimiento de la empresa también vino acompañado de una expansión geográfica. Además de los desarrollos en Roca, Terbay avanzó con proyectos en Bariloche, Neuquén, Buenos Aires y la costa atlántica de Río Negro.
“Tratamos de replicar lo que hicimos acá en otros lugares”, señalaron desde la firma. “Vamos viendo las necesidades de cada zona y pensamos proyectos residenciales, turísticos o comerciales según el perfil de cada ciudad”.
La apuesta de Terbay en Punta Colorada antes del boom energético
La primera apuesta en la costa atlántica llegó hace más de 15 años, cuando todavía la zona era vista como un destino turístico emergente. “En ese momento muchos veían solamente viento y campo, nos dijeron que estábamos locos, pero nosotros vimos una oportunidad de crecimiento y un lugar con muchísimo potencial”, remarcó con orgullo Javier.
La empresa comenzó desarrollando Costa Dorada, una urbanización pensada para vivienda y turismo frente al mar. Después avanzó Macizo 5, vinculado a actividades comerciales y de servicios. Con el tiempo, el crecimiento energético y logístico de la región transformó la escala de esos primeros proyectos.
“Se invirtió pensando en los próximos 15 o 20 años con orden, escrituras al día y planificación”,
Javier Terbay, titular de la inmobiliaria.
Sobre esa base empezó a pensarse Punta Colorada como una propuesta mucho más amplia, vinculada ya no solamente al turismo, sino también al desarrollo urbano y productivo de toda la zona.
Esa visión fue acompañada por inversiones concretas. Terbay desarrolló infraestructura eléctrica, calles, avenidas, plazas y redes de servicios antes de lanzar gran parte de la comercialización. “Hicimos diez subestaciones eléctricas, redes de media y baja tensión, calles de 15 y 30 metros, avenidas y bulevares”, detalló Javier.
“Nuestro objetivo es ofrecer seguridad jurídica notarial para que los inversores adquieran tierras donde se va a desarrollar el proyecto energético más importante del país”,
Ulises Terbay, tercera generación de la firma.
Cómo será la nueva ciudad frente al mar que proyecta Terbay
Además de los loteos, Terbay comenzó a desarrollar en Punta Colorada una infraestructura pensada para una ciudad con actividad permanente, integrada al paisaje costero y con una fuerte mirada ambiental.
Uno de los proyectos más avanzados es un paseo gastronómico frente al mar en Playas Doradas, diseñado con contenedores, espacios abiertos y sistemas constructivos combinados. “No queríamos hacer un shopping, sino un paseo integrado al lugar”, explicó Javier Terbay.
Además, la empresa avanza con un complejo hotelero, oficinas y galerías comerciales en Punta Colorada, en una primera etapa de unos 3.000 metros cuadrados.
Según detallaron, toda la planificación busca mantener una convivencia equilibrada entre urbanización y entorno natural. “Nuestra mirada es ambientalista. La idea es que cada cosa esté en su lugar, respetando el paisaje, la fauna y las características naturales de la zona”, sostuvo Javier.
Mientras Punta Colorada empieza a transformarse en uno de los nuevos polos estratégicos del país, la apuesta de Terbay ya mira mucho más allá del presente y busca construir algo que trascienda generaciones. “Pocas veces en la historia aparece la posibilidad de planificar una ciudad desde cero. Eso es lo que vuelve único a Punta Colorada”, resumió Ulises Terbay.
El ecobarrio de Cervantes y la apuesta sustentable de Terbay
La idea de desarrollar barrios con identidad propia también aparece en otros proyectos recientes de la firma. Uno de ellos es el ecobarrio impulsado en Cervantes, pensado con una lógica sustentable y de integración paisajística.
“Se respetaron drenajes, forestación y toda la vegetación posible”, explicó Javier Terbay. “La idea es que el barrio mantenga la identidad natural del lugar y que la gente tenga ganas de vivir ahí”.
El proyecto contempla más de 400 lotes de 600 m2 y busca ofrecer alternativas de acceso a la tierra mediante financiación flexible. Según explicaron desde la empresa, el objetivo sigue siendo el mismo que hace seis décadas: facilitar el acceso a la vivienda y acompañar el crecimiento de nuevas comunidades.
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