Qatar parece haber regresado al redil

Por Redacción

COLUMNISTAS

A lo largo del 2013, el apoyo de Qatar a la Hermandad Musulmana de Egipto y a los movimientos insurgentes islámicos sunnitas que operan en Siria y en Irak lo distanció de Arabia Saudita y los demás países del golfo, que miraban críticamente y hasta con abierta desconfianza la acción externa de Qatar.

La situación entre los pequeños países petroleros se crispó fuertemente, a punto tal que su líder, Arabia Saudita, decidió retirar a su embajador de Doha, en gesto de corte condenatorio de innegable simbolismo. Algunos hasta anticiparon una posible invasión de Qatar, lo que felizmente nunca sucedió.

Pero a mediados de noviembre pasado se pudo aparentemente enderezar el rumbo de las diferencias y fumar entonces una “pipa de la paz”. Qatar volvió así al redil conformado por los países del golfo. Con una política exterior más alineada a la de los demás. Y con la locuaz emisora televisiva Al Jazeera menos agresiva respecto de sus vecinos. Pero todavía condescendiente con la Hermandad Musulmana egipcia, ahora bajo la severa tutela de los militares de ese país, que han recuperado el control de Egipto, empujando a la primavera árabe a los archivos en los que descansan los eventos que pertenecen al pasado. Al menos por ahora.

Los emires y sheiks volvieron a encontrarse, intercambiando nuevamente los tradicionales besos de bienvenida. La Cumbre del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo pudo realizarse hace pocos días, sin exclusiones. Como siempre, entonces. En familia. En un ambiente de cordialidad mínimo. Mientras tanto, las tensiones entre Arabia Saudita e Irán no han desaparecido en lo que es una lucha abierta por el liderazgo de la región.

Pese a esto, en los periodistas especializados locales flota un aire de marcado escepticismo sobre lo sucedido. Como si no fuera definitivo. Y como si la tradicional convicción que empuja a actuar en conjunto a los países del golfo todavía no se hubiera hecho carne en el liderazgo político de Qatar. Con una cuota evidente de desconfianza, entonces.

Lo cierto es que, si bien el grupo ha vuelto a reunirse y a mostrarse unido, entre Qatar y los Emiratos, concretamente, ha quedado flotando alguna tirantez y un aire de cierto disgusto por lo sucedido.

Emilio J. Cárdenas

Exembajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas

Emilio J. Cárdenas