¿Qué están haciendo Nueva Zelanda y Australia para derrotar la covid-19?

Miguel H. Schindler*


Es necesario preguntarse si permanecemos en este equilibrio inestable con más o menos controles o si aceptamos el desafío de Jacinda Arden y erradicamos la amenaza.


Jacinda Arden propuso eliminar el virus y no aplanar la curva. Está cerca de lograrlo

Los informes de situación en la Argentina muestran que desde el 24 de marzo el reporte de nuevos infectados es aproximadamente constante y cercano a los 100 casos diarios.

Nueva Zelanda inició la pandemia en fechas comparables a la Argentina y Australia aproximadamente una semana antes si se tiene en cuenta los primeros 100 casos reportados.

Australia acumuló 6.675 afectados, pero la curva de infectados está en franco retroceso desde el 5 de abril. Los contagios diarios se han reducido a 18 ayer y la tendencia indica que en pocos días se anularán.

Nueva Zelanda reportó 1.456 casos y 10 muertos hasta hoy. La cantidad de infectados también desciende decididamente desde el 6 de abril y los contagios diarios fueron tres ayer.

Australia formó un gabinete de crisis incluyendo los niveles más altos de gobierno de todos los estados desde el 13 de marzo, que no había sido proclamado desde la Segunda Guerra Mundial. La respuesta se concentra en mantener la distancia social, incrementar la capacidad del sistema de salud y aislar a las personas infectadas y sus contactos.

Nueva Zelanda implementó un sistema de alerta de 4 niveles similar a los de incendio. El 25 de marzo se llegó a nivel 4 incluyendo cuarentena. La respuesta se concentra desde el nivel 1 en mantener la distancia social, rastreo rápido de contactos de positivos y pruebas intensivas.

Jacinda Ardern, la primera ministra, ha tenido una actitud determinada no en morigerar ni mitigar los efectos de la epidemia sino de erradicarla. “El tiempo para actuar es cuando parece todavía temprano”. “Practicaremos rastreo agresivo de las redes de contacto y pruebas agresivas”. “Hemos construido la capacidad de probar a quien necesita ser probado”. “Estamos en condiciones de contener cualquier brote en donde se presente”

El liderazgo de Jacinda ha sorprendido y sacudido la complacencia de muchos otros gobiernos que esperan retardar o reducir el “pico” de afectados como si se tratara de un evento natural inevitable.

La realidad indica que el máximo de contagios no está determinado por constantes universales ni factores intrínsecos de la pandemia, sino por las acciones que se realicen para contenerla. Es evidente que cuanto antes se inicien estas acciones menor será el costo y el tiempo necesario para terminarla.

Argentina

La situación de la Argentina no termina de decidirse. En caso de continuar la situación actual podría adoptar un camino similar a la proyección A adonde los casos disminuyan paulatinamente o se corre el riesgo de escalar por el camino B.

Es importante notar que las medidas de distanciamiento social adoptadas en Argentina han retardado el avance de la epidemia. Es necesario preguntarse ahora si permanecer en este equilibrio inestable con mayores o menores controles o si aceptar el desafío de Jacinda Arden y decidirse a erradicar totalmente la amenaza.

Para eso sería necesario:

• Rastreo y seguimiento “agresivo” de la red de contactos de cada persona infectada.

• Testeo “intensivo”. Según muestra la figura 4, Australia hace 60 pruebas por cada caso infectado, Nueva Zelanda 70 y Argentina 10.

• Incrementar la bioseguridad de médicos y personal de salud. Revisar el equipamiento, la capacitación y los procedimientos para evitar que constituyan un vector de contagio.

Pero por sobre todas estas recomendaciones es importante asumir la actitud determinada de erradicar la epidemia y asumir el liderazgo de hacerlo desde ya mismo. Varios países han conseguido que la cantidad de infectados disminuya consistentemente con el tiempo. Esto significa que el número de recuperados es mayor al número de infectados cada día.

Corea del Sur, Islandia, Alemania, Austria, Suiza, Hong Kong, Tailandia y recientemente Israel están en este grupo.

*Ingeniero de DeltaP , empresa de diseño de software para la industria del petróleo y el gas, especializada en análisis informático y proyección de datos.


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