¿Qué pasaría si Escocia eligiera independizarse?
El ‘no’ tiene leve ventaja. El ‘sí’ abre complejo cuadro.
AP
EDIMBURGO, Escocia.- La emoción y la ansiedad están aumentando en Escocia en el último día de campaña antes de un referéndum sobre su independencia.
Nacionalistas y unionistas tomaron este miércoles las calles de Escocia para hacer llegar su mensaje a cada rincón, un día antes de decidir si rompen o no con el Reino Unido después de 300 años. El último sondeo, difundido ayer pone al “no” con una ventaja de cinco puntos. La encuesta, realizada por Panelbase entre 1.000 personas, da un 50% al “no” a la independencia, un 45% al “sí”, con un 5% de indecisos. Otros reducen el margen del 52 y 48% respectivamente.
En medio de la tensión, el Reino Unido está empezando seriamente a plantearse qué ocurrirá si Escocia se independiza.
La independencia causaría sensación en todo el mundo e impulsaría de inmediato las demandas de dimisión del primer ministro británico, David Cameron. Además, supondría el pistoletazo de salida para las complejas negociaciones entre los gobiernos británico y escocés para la separación de dos economías y sistemas políticos profundamente interrelacionados después de tres siglos.
El Partido Nacional Escocés (SNP) ha fijado ya la fecha del 24 de marzo de 2016 –309º aniversario de las Actas de Unión entre Inglaterra y Escocia– para completar el proceso y declarar una secesión que reduciría la superficie del Reino Unido en un tercio.
Escocia sería el primer estado independiente creado en Europa desde la sangrienta desintegración de Yugoslavia, aunque sería más comparable a la partición, en 1993, de Checoslovaquia en dos países, la República Checa y Eslovaquia, de manera pacífica y pactada.
Gran parte de lo que sucedería entre un “sí” y 2016 es incierto, como lo es la cuestión de si Escocia podría seguir siendo un miembro de la Unión Europea o tendría que ponerse a la cola para solicitar su reingreso.
Estos son los aspectos más importantes a negociar:
• Petróleo y gas. El tesoro de Escocia –los yacimientos marinos del Mar del Norte– probablemente quedarían divididos geográficamente. El 85% de las reservas conocidas de la zona están en lo que sería el territorio escocés y el sector podría constituir el 15% de la economía de la nueva Escocia.
• ¿Compartir la deuda, la moneda? Una cuestión económica clave será cómo repartir la deuda de Gran Bretaña, £1,4 billones (EUR 1,8 billones, 2,3 billones de dólares). El gobierno escocés ha dicho que se podría dividir proporcionalmente según la población. Escocia seguiría usando la libra, pero el gobierno británico ha descartado compartir la moneda.
• Una Constitución. El gobierno escocés también ha dicho que quiere una convención que reúna a las empresas, la sociedad civil y los sindicatos para tener una Constitución escrita, algo de lo que carece el Reino Unido.
• Fronteras. El campo proindependencia pretende que la frontera siga siendo invisible, pero su idea de relajar la política de inmigración podría llevar al Reino Unido a implantar controles.
• La reina. El Partido Nacional Escocés (SNP) quiere que la nueva Escocia sea una monarquía constitucional con la reina Isabel II como soberana –como Australia o Canadá– en la la Commonwealth. (AFP/DPA/AP)
EL MUNDO