RECOMENDADO: “Hablar solos”, un canto al duelo en la última obra de Andrés Neuman
“Vivir es una celebración, pero también un duelo”, asegura el escritor argentino Andrés Neuman (Buenos Aires, 1977), que en su nueva novela “Hablar solos”, recién publicada en España, se adentra sin tapujos y sin complejos en el proceso de duelo ante la enfermedad y la muerte.
“Es curioso que precisamente los aspectos más cruciales de nuestra vida tienden a ser incomunicables o producir una especie de incapacidad narrativa”, explicó Neuman en entrevista con dpa en Madrid. De ahí que a veces sea necesario hablar solos.
La novela cuenta la historia de un viaje por carretera que emprenden Mario y su hijo Lito, una especie de “road movie” literaria ante la inminente muerte de Mario, que se convierte en la última oportunidad del padre de mostrar el mundo a su pequeño. Pero no es sólo la historia de los que se van, sino también y sobre todo, de Elena, la esposa y madre, que se queda esperando.
Ante esta enfermedad mortal, todos los actores de la historia tienen de dudas de cómo narrarle a los otros: por eso Elena, Mario y su hijo Lito ofrecen relatos paralelos que al unirse y sin que los personajes lo sepan, conforman el diálogo final que le llega al lector.
“Hablar solos” es un intento de profundizar en “cómo enferma quien ha cuidado un enfermo y cómo su memoria queda contagiada por el mismo”, explica Neuman.
“Parte del duelo consiste en sanar el recuerdo del ser querido, pero hablamos y ficcionamos tan poco sobre esto que el duelo se vuelve tortuoso y balbuceante”, porque ni siquiera tenemos el lenguaje suficiente para nombrarlo con todos sus matices.
“El duelo es morir un poco y luego resucitar al otro en la memoria”, pero la sociedad no nos deja entrar bien en ese proceso.
La historia arranca de una experiencia personal, cuenta Neuman, que vivió la enfermedad y muerte de su madre, como en su libro hace Elena con su marido Mario. “Me preguntaban si no era doloroso hablarlo, pero lo realmente doloroso era callarlo”, explica.
“El problema es que hemos tecnificado tanto la enfermedad y hospitalizado tanto la muerte que nos hemos quedado íntimamente indefensos” para enfrentar psicológicamente ese proceso. “Ya no podemos apropiarnos de la muerte de nuestros seres queridos, porque son pacientes de otros”. Y el resultado es que al final no sabemos compartir el duelo de los demás ni vivir el nuestro propio.
En “Hablar solos” Neuman destapa también cómo ante la cercanía de la muerte se desatan las pulsiones más extremas que permiten a los que se quedan sentirse más vivos, pero también culpables por sobrevivir.
“Hablar solos” es también una historia sobre la culpa y una historia de amor, “del encuentro del amante más inoportuno, pero también el más inevitable” en un mar de enfermedad.
Porque a la muerte Elena se opone desde dos campos: la lectura y el sexo, “territorios de resistencia pero no de pureza”, porque no salen ilesos del proceso de duelo. “Sus dos mayores placeres son transformados para siempre desde la experiencia de la pérdida”.
Para el autor, profundizar en la psicología femenina en este análisis supuso también el reto de “traspasar el límite de género, la idea de que no podemos sentir como el género opuesto, que supone uno de los objetivos más fascinantes de la ficción”.
Algo que reconoce, es más difícil para un hombre que para una mujer, porque al fin y al cabo una mujer nace y entiende una sociedad narrada por hombres, al tiempo que intenta desarrollar su identidad. “Eso debería ser excelente motivo para que escritores hombres tratáramos de narrar a mujeres”.
Y Neuman, al construir a Elena, se apoya en la literatura, convirtiéndola en una lectora que encuentra en los libros las frases que mejor expresan su estado de ánimo. “Todos los amantes de la literatura tenemos la ilusión de que los libros nos hablan a nosotros y hablan de nosotros”. Y hay un momento que no se sabe quién lee a quien.
Por eso, “Hablar solos” es una novela que no escapa al poder evocador de la poesía pero que además se convierte en una especie de ensayo improvisado en forma de antología literaria sobre la pérdida y el duelo y sobre la relación entre dolor y literatura. (DPA)