Regulan el turf en Río Negro, pero no definen quién controlará el dopaje

Apuntan a blanquear las millonarias cifras de las apuestas y limitar las sustancias prohibidas en los caballos.



Río Negro cuenta con una nueva norma para encuadrar las carreras de caballos y el objetivo es lograr el blanqueo de las cifras millonarias de las apuestas y a limitar el “doping”.

Sin embargo, habrá replanteos, ya que la autoridad de aplicación es Lotería de Río Negro y hasta el momento no participan organismos vinculados a la defensa de los derechos del animal y otros que velan por la seguridad de los jockey’s.

El Turf en números

4 millones de pesos
es el volumen de juego en cada carrera de caballos en Río Negro. El costo del flete de un caballo es de 4.000 pesos.
3.000
son las personas que habitualmente asisten en cada reunión hípica en tierras rionegrinas.

Con la nueva disposición, los organizadores de carreras tendrán que registrarse e informar a el ente de juegos de azar todo lo concerniente a la actividad.

En cuanto a las apuestas y premios, la nueva regulación determina que el organizador puede efectuar los remates . Del monto que allí se origine, un 5% se retiene en concepto de canon correspondiente a la autoridad de aplicación, y del saldo restante, se podrá retener hasta un 30%, que será distribuido entre el sujeto autorizado, el organizador, el vendedor de apuestas y el premio al caballo ganador, en las proporciones que éstos determinen con anterioridad a la competencia.

“Tendremos que ir gradualmente porque hay propietarios que están mal acostumbrados”

Paul Terc-presidente del Club Hípico Lamarque

Todo caballo ganador de una carrera tendrá derecho al premio, compuesto por la suma resultante de las ofertas individuales que, previo a cada carrera, realizan los propietarios de los caballos que compiten. El organizador y el vendedor de apuestas son solidariamente responsables ante el apostador por las cifras tomadas y el pago de los premios correspondientes.

Paul Terc, presidente del Club Hípico Lamarque, consideró “magnífica” la disposición, aunque admitió que “tendremos que ir gradualmente” porque hay propietarios que “están mal acostumbrados” a exigencia como el pagos de fletes a los organizadores, la salud del animal y la cobertura de seguridad de los jockey.

Advirtió que esto es “traumático” para los organizadores y habrá que “adaptarse” a la norma con el dinero que se “blanquea”.

La medida fue impulsada por el legislador Ariel Rivero (FpV) y fue estimulada por una investigación periodística de “Río Negro”, denominada “El submundo de las carreras de caballos en la región”. Terc contribuyó con la iniciativa.

En esa publicación del 2015 se advirtió que el dopaje sin control es moneda típica en la mayoría de los hipódromos de la región y se le suministra al caballo todo tipo de anabólicos con el solo fin de verlo ganar.

La nueva norma deroga la antigua Ley N° 95, impulsada por Elías Chucair en el transcurso del primer parlamento provincial y remplaza otras normas de la década del ‘80 que sólo hacían referencia a procedimientos de carácter impositivo y al parecer, sin efectos prácticos.



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