Relevan del cargo al cuestionado comisario

La presión popular hizo que el comisario fuera trasladado. Aseguran que el sospechoso está cercado. Había salido en octubre con libertad condicional. Trascendió que era informante de la Policía.

MIRAMAR (DyN).- La investigación del crimen de la adolescente Natalia Melmann tuvo ayer consecuencias para la propia policía, con el relevo del comisario de Miramar ante la presión popular, mientras que el gobierno bonaerense emprendió una verdadera cacería del sospechoso del homicidio, el ex convicto Gustavo Fernández, quien estaba en libertad condicional.

“Al sospechoso lo vamos a meter preso de cualquier manera, tengan la seguridad de ello”, afirmó el ministro de Justicia bonaerense, Jorge Casanovas, quien coincidió con su par de Seguridad, Ramón Verón, de que la captura del imputado es “inminente”.

Los ministros confiaron en que el sospechoso podría presentarse espontáneamente ante una sede judicial y que se encuentra “en Miramar o sus alrededores”.

El caso también fue aprovechado por el gobernador Carlos Ruckauf para su proyecto de derogar la ley procesal conocida como “dos por uno” al argumentar que el principal sospechoso, quien salió de la cárcel en octubre pasado, tendría que haber cumplido su condena hasta el 2003.

El operativo emprendido por las autoridades bonaerenses para detener a Fernández coincidió con el funeral de la joven, quien según las pericias tiene signos de haber sido abusada sexualmente, donde la familia cuestionó al fiscal de la causa, Marcos Pagella.

Nahuel Melmann, hermano de Natalia, afirmó: “Mi principal indignación es que yo fui testigo cuando mi padre llamó al fiscal el lunes, es testigo también el intendente (de Miramar), y le pide que detengan al ‘Gallo’ (apodo de Fernández). Hoy es viernes (por ayer) y no aparece”.

“La carátula era fuga de hogar, pero mi papá tenía datos que él era la última persona que había estado con ella”, aseveró el joven, tras asistir al sepelio de su hermana, en el que 200 personas reclamaron justicia.

El ministro Verón contó que los policías realizaron 14 allanamientos y envió un mensaje al fiscal Pagella al afirmar que “se tardó mucho en que se libraran las órdenes de captura”.

Fernández, quien dejó la cárcel de Batán en octubre pasado tras cumplir una pena por robo, declaró como testigo durante seis horas ante la policía y el fiscal el lunes, pero fue dejado en libertad.

Luego de que algunas fuentes de la investigación sospecharan de que Fernández era informante de la policía de Miramar, el jefe de esa seccional, Carlos Grillo, fue relevado y trasladado hacia la División Investigaciones de Mar del Plata.

El comisario Verón explicó que “se investigan irregularidades en la búsqueda de la chica cuando todavía estaba desaparecida”, aunque aclaró que no hay imputaciones contra los efectivos de la seccional.

Algunos lugareños que conocían la zona del vivero municipal Florentino Ameghino, un área de bosques donde apareció el cadáver, se quejaron de que fueron impedidos de colaborar por el personal policial de Miramar.

Las conjeturas contra Fernández se hicieron evidentes por la declaración de dos testigos ante la justicia. El hombre, de entre 30 y 35 años, fue el último en ver a Natalia y presentaba sospechosas marcas en la cara.

Fernández, información que ya poseía la investigación, tiene importantes antecedentes policiales, por robo y supuesto homicidio. Según la autopsia, la muerte de Natalia se produjo por estrangulamiento, el cuerpo conservaba un cordón alrededor del cuello, y tiene restos de piel en las uñas, lo cual indica que la joven se defendió de su agresor antes de morir.


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