Respuesta a los “techos blancos”

Redacción

Por Redacción

Al lector Hernán Caire:

En respuesta a su carta del 24/11, permítame hacer algunas consideraciones, para que otros lectores no gasten dinero inútilmente siguiendo su consejo.

El blanco, en efecto, es el color más reflectivo, no más refractante como usted dice (sugiero leer algún libro de física).

Respecto a las pinturas blancas, para que sean efectivas deben tener en su composición óxido de titanio, que es el compuesto que refleja la radiación infrarroja, la que provoca la sensación de calor. No todas tienen este compuesto.

No es cuestión de aplicarla con cualquier brocha o “escobillón”, salvo que no le importe dilapidar dinero. Hay que aplicarla con esmero.

Y en invierno, ¿qué hacemos? ¿Levantamos la pintura blanca del verano para que el óxido de titanio no refleje la radiación infrarroja y a continuación pintamos nuestros techos de negro para que absorban radiación solar y no tener que gastar de más en calefacción?

Respecto al otro punto, “los asfaltos grises o los asfaltos negros”, le aclaro que los “asfaltos grises” son generalmente hormigones y los “asfaltos negros” sí son asfaltos con gravilla y algún componente químico.

Diferencia: el hormigón resiste sin inconvenientes temperaturas de 100ºC o más. El asfalto ya a los 50ºC se torna blando y con el tránsito vehicular provoca las “huellas” y “baches” que todos conocemos.

Fíjese en el centro de Neuquén: el pavimento de hormigón, digamos unas 6 o 7 cuadras alrededor del monumento a San Martín, fue construido en los años 60 y todavía está entero.

¿Por qué se usa asfalto y no hormigón? Sencillamente porque es mucho más económico.

Jorge J. Barbaresi

DNI 7.688.947

Neuquén


Al lector Hernán Caire:

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