¿Resurrección del libre comercio?



ANDRES OPPENHEIMER

Especial para “Río Negro”

Sorpresivamente, el acuerdo de libre comercio de Estados Unidos y Colombia anunciado la semana pasada y la probable firma de tratados similares con Ecuador y Panamá en un futuro próximo podrían significar que los planes de Estados Unidos de crear un área de libre comercio hemisférica no están tan muertos como parecían hace unos meses.

Pasados cuatro meses de la desastrosa Cumbre de la Américas en Mar del Plata, en la que el presidente venezolano Hugo Chávez acaparó la atención de los medios al proclamar que en esa reunión se iba a “enterrar definitivamente'' la propuesta norteamericana de crear un Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), los funcionarios de Estados Unidos afirman que la agenda de libre comercio está cobrando un nuevo impulso.

En una entrevista telefónica, el subsecretario de Estado de los Estados Unidos para la región, Thomas Shannon, me dijo que desde la cumbre de Mar del Plata el plan de libre comercio “no sólo se ha levantado de la tumba, sino que está de pie y caminando''. Tras el acuerdo con Colombia, Washington ya tiene tratados de libre comercio con países que suman dos terceras partes del producto bruto del hemisferio, sin contar la economía de los Estados Unidos, aseguró.

“Claramente, esto indica que muchos países en la región quieren tratados de libre comercio con los Estados Unidos'', señaló Shannon. “Aquellos que no tienen acuerdos de libre comercio van a tener que pensar más detenidamente qué es lo que más les conviene hacer''.

Antes de tratar de evaluar si los funcionarios norteamericanos no están pecando de demasiado optimismo —considerando que Brasil, Argentina y Venezuela no están planeando firmar tratados de libre comercio con Washington— veamos algunos de los hechos recientes que alimentan sus esperanzas.

• El 7 de diciembre del 2005, pocas semanas después de la cumbre de Mar del Plata, se anunció un acuerdo de libre comercio entre los Estados Unidos y Perú.

• A principios de enero, el ministro de Finanzas de Uruguay, Danilo Astori, anunció que su país —un miembro de Mercosur, el Mercado Común Sudamericano liderado por Brasil y Argentina— podría buscar un tratado de libre comercio bilateral con los Estados Unidos. Esto podría significar una ruptura con el Mercosur, considerando que los miembros del grupo están comprometidos por sus reglas internas a negociar en bloque.

• A principios de la semana pasada, el ex presidente y premio Nobel de Costa Rica, Oscar Arias, un partidario del libre comercio, fue anunciado ganador de las apretadas elecciones presidenciales del 5 de febrero. Su retador, Ottón Solís, había hecho campaña en contra de la ratificación del tratado de libre comercio de Estados Unidos con cinco países de América Central y la República Dominicana, firmado en agosto del 2005.

• El 27 de febrero se anunció el acuerdo de libre comercio de los Estados Unidos y Colombia.

• El primero de marzo, El Salvador se convirtió en el primer país centroamericano en promulgar el tratado de libre comercio firmado por Estados Unidos con América Central y la República Dominicana el año pasado.

• Panamá y Ecuador están negociando activamente sus respectivos acuerdos comerciales con Washington. Durante la visita a Miami la semana pasada, el presidente de Ecuador, Alfredo Palacio, me dijo que a su país sólo le queda negociar un reducido número de temas —principalmente el arroz y los farmacéuticos— para firmar el acuerdo. La siguiente ronda de negociaciones está programada para el 23 de marzo. “Estoy optimista'', me dijo Palacio.

Mi conclusión: el nuevo mapa de libre comercio de las Américas podría mostrar una partición del continente. Habría un bloque del Pacífico —constituido por Chile, Perú, Ecuador, Colombia, América Central y México— con tratados de libre comercio y crecientes lazos económicos con Washington, y un bloque del Atlántico —Brasil, Argentina y Venezuela— que tratarían de mantenerse al margen del acuerdo continental.

¿Perdurará esta división geográfica? Para bien o para mal, probablemente no. Tarde o temprano, los Estados Unidos tendrán que reducir sus escandalosos subsidios agrícolas, que son la objeción principal de Brasil y Argentina para unirse a un área de libre comercio hemisférica.

Y al mismo tiempo, tanto Brasil como Argentina tendrán que buscar un acuerdo comercial con los Estados Unidos, para no quedar en desventaja con sus vecinos, que van a exportar sin impuestos aduaneros al mercado más grande del mundo.

Se están perfilando tres bloques comerciales en el mundo: el asiático, el europeo y el de las Américas. Nos guste o no nos guste, la mayoría de los países necesitará un acceso privilegiado a alguno de estos tres bloques para impulsar sus exportaciones, crecer, y reducir la pobreza.

Como en el juego de las sillas musicales, el que no encuentre un lugar en uno de ellos se quedará fuera del juego.


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