Río Negro: menos impuestos para los motores productivos



Dante Sica *

El crecimiento económico es esencial para que un país como la Argentina pueda generar más y mejor empleo, y para lograrlo es necesario aumentar la productividad de las empresas.


A lo largo de los años las economías regionales de nuestro país se han visto golpeadas por el tipo de cambio, la presión impositiva, grandes costos logísticos y la burocracia estatal. El desarrollo productivo de las provincias estuvo condicionado por la inestabilidad y el centralismo. Estamos dejando atrás esos días para avanzar y otorgar un lugar protagónico a esas actividades que son el motor productivo de cientos de ciudades y pueblos en todo el territorio nacional.


Esta semana dimos un paso en esta nueva etapa con las economías regionales como prioridad productiva. 24.000 empresas que emplean a más de 250.000 trabajadores van a pagar menos impuestos.
Nuestro país tiene más de 600.000 empresas que emplean al menos un trabajador. Cuando hablo con los empresarios de cada rincón del país, muchos me manifiestan que quisieran tomar más empleados y hacer crecer su producción. Sin embargo la carga impositiva y los costos extrasalariales, en especial en las industrias con mano de obra intensiva, representan un gran obstáculo para realizar sus proyectos.


Teniendo en cuenta la coyuntura de una serie de actividades clave para las economías regionales del país, desde el Gobierno Nacional decidimos adelantar el calendario que establecimos con la reforma tributaria de 2017, y a partir del primero de marzo el mínimo no imponible para las contribuciones patronales será de 17.500 pesos. Hasta hoy ese mínimo era de $ 7.500.


Esta medida tiene como objetivo principal eliminar esos costos extrasalariales que derivan en informalidad laboral y en menor contratación; impulsar la productividad de cada empresa y ofrecerles las mismas ventajas para salir a ofrecer sus productos de calidad al mundo.
La crisis de 2018 golpeó fuerte a los productores de peras y manzanas del Alto Valle de las provincias de Río Negro y Neuquén a pesar del contexto favorable que ofrecen el aumento de las exportaciones y la suba del tipo de cambio, que mejoró la rentabilidad en el sector.

Con la suba del mínimo no imponible para la deducción de las contribuciones patronales, damos incentivos para los empleos de calidad y ayudamos a las Pymes.


La Argentina es la primera exportadora de peras del Hemisferio Sur y la quinta en manzanas a nivel mundial. Las exportaciones de manzana y pera del Alto Valle representan la mitad de las exportaciones de fruta frescas del país. El país exportó, en 2018, un total de 317 millones de kilos de peras que representa unos US$294 millones, principalmente a Brasil, Rusia, Estados Unidos, Italia, Alemania, Países Bajos y Canadá. Además, se exportaron 95 millones de kilos de manzanas enviadas en su mayoría a Brasil, Rusia, Estados Unidos, Alemania y Países Bajos, por un valor de US$92 millones.


El complejo productor de peras y manzanas genera 23.000 puestos de trabajo directos y tiene un gran impacto en la estructura socioeconómica de ambas provincias. Con la suba del mínimo no imponible para la deducción de las contribuciones patronales a nuestras economías regionales, estaremos generando incentivos para la generación de empleos de calidad y ayudando a muchas Pymes y otras empresas a que puedan crecer.


El alivio fiscal es parte de la estrategia productiva que estamos impulsando. Tenemos una agenda ambiciosa: integrar nuestra producción al mundo, fortalecer nuestro mercado interno, mejorar nuestra productividad y transformar a nuestras empresas y trabajadores para la economía del futuro, donde el conocimiento y el dinamismo de la producción son vitales.


Como parte de este desafío que tiene nuestro país para las próximas décadas, desde el gobierno se estructuró un plan de exportaciones, para en los próximos 12 años, llegar a triplicar las exportaciones (de 100 a 300 mil millones de dólares) y cuadruplicar la cantidad de empresas exportadoras (de 9.500 a 40 mil).


Además, es imprescindible que sigamos avanzando en las reformas estructurales que permiten a los empresarios y trabajadores producir, mejorar sus bienes y servicios, aumentar la productividad, empezar a pensar en los cambios tecnológicos y animarse al desafío de exportar.
Bajar la presión tributaria al trabajo ayuda a combatir la informalidad laboral, que es parte central de la agenda. Hoy, más de tres millones de trabajadores no cuentan con plenos derechos.


El trabajo conjunto entre empresarios, trabajadores y Estado es la clave para potenciar la competitividad de nuestras empresas e insertarnos de forma inteligente al mundo. Queremos que las Pymes sean las protagonistas del desarrollo productivo del país y estamos poniendo todos los recursos del Estado para avanzar juntos.

*Ministro de Producción y Trabajo.


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