Seguros en Neuquén: de Messis a Rolando Pino
La provincia del Neuquén es la única entre todas las provincias argentinas que tiene contratada para su administración central, sus empresas descentralizadas y aún para una sociedad anónima de capital estatal, el Banco de la Provincia de Neuquén, a una sola empresa “asesora” de seguros, Messis Asesores de Seguros SA. En la página de internet de esa empresa se dice que después de fundada (en 1993) la compañía “se posicionó” en un importante segmento de negocios del seguro en distintas regiones del país, acentuando su especialización en los rubros de Responsabilidades, Vida, Salud, Cauciones e Instituciones Financieras.
De cómo “se posicionó” Messis en Neuquén la página informa que sus clientes son la Administración Central, el Banco de la Provincia del Neuquén SA, el Consejo Provincial de Educación, el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), el Ente Provincial de Energía (EPEN), el Ente Provincial de Termas, la Legislatura Provincial (que sigue llamándose a sí misma “Honorable”), el Instituto Autárquico de Desarrollo Productivo (que está lejos de ser “Honorable”), el Instituto de Seguridad Social del Neuquén y el Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo. O sea, el estado neuquino completo. La Municipalidad de Neuquén también estaba en la nómina, pero dejó de estarlo desde que asumió el intendente Martín Farizano.
En Neuquén, siendo gobernador Felipe Sapag, los seguros estaban a cargo de un ente provincial dirigido por un periodista dedicado a asuntos económicos y que hasta hace poco compartía su oficina con la de la diputada Alicia Comelli. A pesar de que el ente, con una clientela cautiva, debió ser un buen negocio, se decidió privatizarlo. Se produjo entonces la aparición de Messis, de la mano de un importante dirigente emepenista de Zapala, alineado en el sobischismo, y con el apoyo de un grupo económico neuquino. El primer cliente fue el BPN, al que asesoró en la tarea de seleccionar la compañía más adecuada para los riesgos a cubrir. Hasta entonces los convenios con las aseguradoras se hacían por varios años, con el objeto de evitar que los procesos licitatorios por períodos más cortos, engorrosos y consiguientemente prolongados, provocaran la pérdida de algunas coberturas. Desde su llegada Messis hizo los pliegos de las licitaciones, con plazos de un año.
Iniciada esa nueva era en la historia de los seguros de la provincia, el BPN creó el Departamento de Seguros. Como se necesitaba alguien de confianza al frente –por los requisitos de confidencialidad y complejidad del negocio– el grupo económico mencionado más arriba logró la designación de Rolando Pino, a la sazón funcionario de la sucursal Rivadavia. Tanto él como su esposa, la ministra de Hacienda Felipa “Titina” Ruiz, son amigos de la familia propietaria de la principal empresa del grupo. Pino es inamovible. Jubilado, fue contratado como asesor y, de hecho, continuó al frente del Departamento. Con ventaja, porque sus ingresos se duplicaron.
En forma exclusiva y excluyente, Pino centralizó el control de las aseguradoras contratadas. Los resultados no fueron los mejores para la provincia, porque por muchos años pagó puntualmente las primas por los seguros contratados, sin que el banco retuviera la parte proporcional de la comisión que le correspondía.
La aseguradora El Comercio, con oficinas en la avenida Argentina pegadas a las de Pino, monopoliza actualmente todos los seguros que el banco vende a sus clientes, incluidos los que cubren los créditos prendarios para automotores, los de los créditos hipotecarios, todas las coberturas de seguros de la provincia y los seguros de vida por los créditos que da el banco.
Jorge Gadano
jagadano@yahoo.com.ar