Senillosa, la cárcel que nunca abrió
Pese a reiteradas promesas oficiales, el costoso complejo sigue cerrado.
Matías Subat
NEUQUÉN (AN).- Durante 2011 el Gobierno anunció al menos en tres ocasiones la apertura del edificio carcelario ubicado en Senillosa que le ha demandado hasta el momento a las arcas provinciales un desembolso que supera los 80 millones de pesos. El tema recobró vigencia a partir de las declaraciones del intendente Horacio Quiroga, quien el jueves pasado anunció que intentará reactivar el traslado de la Unidad 9 a la cárcel construida en la vecina localidad. Ubicado en las afueras de Senillosa, el complejo de 80 hectáreas es una de las obras millonarias que encaró Jorge Sobisch y que a la fecha no puede ser utilizada por fallas edilicias, del sistema de seguridad y falta de presupuesto. El proyecto original contemplaba alojar allí a presos provinciales y federales para desocupar el edificio de la Unidad 9, ubicado en el centro de Neuquén. Se proyectaba recuperar esas valiosas 9 hectáreas para un desarrollo inmobiliario. Cuando el gobierno nacional decidió no mudar los presos a Senillosa, los planes se derrumbaron. En la actualidad no hay fecha probable para la apertura de la cárcel, aunque se prevé en el presupuesto 2012 un gasto de 750.000 pesos. También se abrió una licitación para la compra de vehículos que serán destinados al penal. La cárcel salió a licitación en 2003 por un monto exacto de 41.400.000 pesos. Un año después la cifra había trepado a los 50 millones de pesos cuando fue adjudicada a la empresa Riva y Luciano SA. En 2007 en medio de los anuncios de terminación y entrega de la obra, Sobisch admitió que producto de los mayores costos la inversión había cruzado el umbral de los 70 millones de pesos. En 2008, la gestión de Jorge Sapag reconoció que la inversión en ese momento alcanzaba los 74.253.000 pesos. Para esa época los dineros públicos destinados a la obra rondaban un 80 por ciento por encima del presupuesto inicial del 2003. Fuentes policiales, bajo estricta reserva, admitieron que “no tenemos fecha probable de apertura porque hay muchas cosas para terminar”. Respecto de los anuncios que realizó la gestión pasada a cargo de ex jefe Juan Carlos Lepén, el jerarca tomó distancia y afirmó: “eso corre por cuenta de la gestión pasada, nosotros no podemos asegurar nada por ahora. Sólo esperamos poder habilitarla este año”. Más allá de la carencia de una fecha de apertura, en el último boletín oficial de 2011 figuran dos llamados a licitación para adquirir vehículos para el penal, una de ellas por 190.000 pesos.