Severa crisis en el hospital de Mariano Moreno

No tiene analgésicos ni antibióticos. Hay salas cerradas y falta comida para los pacientes.

Por Redacción

MARIANO MORENO (AZ).-El hospital marianense vive una de las peores crisis de su historia. Sin medicamentos básicos como analgésicos o antibióticos y con varias dependencias cerradas como consecuencia de la rotura de la estufa esterilizadora, el centro de salud subsiste gracias al esfuerzo de profesionales, enfermeras y personal de limpieza que hacen lo imposible para mantener las puertas abiertas a pesar de todas las carencias.

Los pacientes que logran ser atendidos a pesar de las dificultades no pueden quedar internados porque el nosocomio no tiene recursos ni siquiera para garantizar las cuatro comidas diarias.

En los casos más extremos, las familias de los enfermos proveen una vianda para garantizar que sus seres queridos se queden en el hospital bajo el cuidado de los médicos.

«Lo que estamos viviendo es realmente grave, ya elevamos reclamos a todos los estamentos pero nadie nos da respuestas, parece que somos un pueblo olvidado», reconoció con angustia la directora del hospital, Sabrina Gallo.

Los problemas son moneda corriente en este nosocomio y alcanzan extremos que rozan el absurdo.

«No tenemos analgésicos ni tampoco antibióticos, hay versiones que dicen que están por llegar pero la realidad es que hoy no contamos con medicamentos para la gente que más lo necesita», admitió la profesional.

Gallo es odontóloga pero su consultorio está cerrado con llave desde hace varias semanas porque salió de servicio el sistema que permite esterilizar las piezas.

«Desde marzo estamos en esta situación», aseguró, al tiempo que explicó que «cuando viene alguien con algún dolor tratamos de darle un calmante pero los pocos que nos quedan a veces son muy fuertes por lo cual nos encontramos en un dilema».

El sector de internación permanece habilitado en forma precaria porque los propios pacientes deben llevarse la comida. Las reservas del hospital se terminaron en diciembre y desde entonces el proveedor, quien reclama una deuda cuantiosa, no aporta más víveres.

«El municipio se hace cargo en los casos en que la familia no puede traer la comida», dijo Gallo.

Anteriormente, el único vehículo 4×4 que posee el nosocomio permaneció dos meses roto sin que se pudieran realizar las visitas a las comunidades rurales de la zona.

Luego se produjo un desperfecto en el lavarropas que obligó a que el personal de servicio tuviera que lavar a mano durante varias semanas toda la ropa de cama de la institución.

Los sucesivos reclamos a las autoridades de Salud no dieron resultado. De hecho, hace poco más de un mes estuvieron visitando el hospital los máximos funcionarios de la cartera, pero las soluciones nunca aparecieron.


Exit mobile version