Sobisch busca disciplina en su nuevo gabinete
La trama de los cambios que terminaron con Brillo y la cúpula de Educación. Brollo y Morán participaron del diseño de la flamante estructura ministerial.
NEUQUEN (AN).- El gobernador Jorge Sobisch estructuró un gabinete confiable que le permitirá pelear este año en tres frentes: la gestión de gobierno, un complicado calendario electoral y mantener su proyección presidencial. Por eso nombró en puestos clave a los históricos. Es decir, funcionarios de confianza que interpreten su mensaje, que le garanticen disciplinamiento y operatividad en la gestión de gobierno, según analizaron cinco fuentes partidarias consultadas por «Río Negro». Sin embargo, la tarea no fue sencilla y hubo nombramientos de último momento para barnizar la primera crisis en el frente interno como consecuencia de las renuncias de José Brillo y de Rodolfo Kaiser a la jefatura de Gabinete y al ministerio de Educación, respectivamente.
El desplazamiento de Brillo provocó malestar en algunos sectores y la renuncia de Kaiser sorpresa. ¿Por qué renunciaron? El primero argumentó que se marchaba para trabajar en su candidatura a gobernador. El segundo por razones personales. Aunque las fuentes consultadas evaluaron que hubo otras razones que forzaron ambos cambios.
En noviembre pasado, Sobisch reunió a casi 400 funcionarios -desde ministros hasta directores de departamento- en el quincho de la Residencia de la Costa. Allí les ordenó llegar a la gente para no tener problemas y, sobre todo, les marcó la cancha a quienes habían lanzado candidaturas para sucederlo en 2007. El mensaje fue claro. Sobisch les advirtió que no permitiría hacer política con los cargos en el gabinete y les dijo que para hacer campaña debían imitar a Jorge Sapag. El gobernador, evalúan las fuentes, sabe que para mantener sus aspiraciones presidenciales tiene que mostrar gestión.
Pero Brillo quebró el acuerdo y salió a principios de enero a ratificar su candidatura. Pero lo que más dolió puertas adentro fue que se mostrara como el mejor sucesor de Sobisch.
El gobernador, sin embargo, se mantuvo cauto frente a la actitud de Brillo. Pero en su entorno había efervescencia. Las fuentes afirmaron que el vicegobernador Federico Brollo fue uno de los más molestos y las recriminaciones en voz baja contra Brillo llegaron desde distintos campamentos. Los vientos de cambio comenzaron a soplar.
Sobisch decidió barajar y dar nuevo. Elevó un proyecto de ley para modificar su estructura ministerial. El proyecto lo trabajó con Brollo y Mario Morán, indicaron las fuentes. La propuesta redistribuía las funciones, pero recortaba especialmente el poder de mando de Brillo, que se quedaba sin el control del Copade y la política ambiental.
Tras las vacaciones, Sobisch se dedicó por completo a seleccionar los nombres de su gabinete 2005, junto con Brollo y Morán. Sin mucho margen de maniobra, Brillo presentó la renuncia y Sobisch tuvo que adelantar el anuncio de los nuevos funcionarios. Las fuentes aseguran que el gobernador optó por enviar una señal de fuerza y disciplina con los cambios.
¿Por qué eligió a Jorge Lara? Las fuentes aseguran que su perfil de hombre duro para disciplinar al gabinete y evitar los ruidos internos fueron determinantes. Además indicaron que es uno de los que mejor interpreta el mensaje del gobernador, tiene llegada a la gente por el roce que tuvo como ministro de Acción Social. Otros observan que Lara controlará además de la jefatura de Gabinete, Acción Social y Salud, porque Oscos y Gore son hombres de su riñón. (Más sobre Lara en página 10)
«Los que están en el gabinete provincial pueden tener todas las aspiraciones que quieran, pero no permanecerán si alguien quiere ser candidato, no se puede hacer las dos cosas al mismo tiempo, gobernar y al mismo tiempo ser candidato», recalcó Sobisch el miércoles. ¿Por qué lo puede hacer él? «Porque yo soy uno solo», respondió.
Nota asociada: Kaiser y Sandoval, dos sorpresas
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NEUQUEN (AN).- El gobernador Jorge Sobisch estructuró un gabinete confiable que le permitirá pelear este año en tres frentes: la gestión de gobierno, un complicado calendario electoral y mantener su proyección presidencial. Por eso nombró en puestos clave a los históricos. Es decir, funcionarios de confianza que interpreten su mensaje, que le garanticen disciplinamiento y operatividad en la gestión de gobierno, según analizaron cinco fuentes partidarias consultadas por "Río Negro". Sin embargo, la tarea no fue sencilla y hubo nombramientos de último momento para barnizar la primera crisis en el frente interno como consecuencia de las renuncias de José Brillo y de Rodolfo Kaiser a la jefatura de Gabinete y al ministerio de Educación, respectivamente.
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