«Hubo gente que nunca volvió»: así fue vivir la dictatura de 1973 en Chile
Golpes, persecución, disparos y personas a las que nunca volvió a ver son algunos de los recuerdos que perduran en la mente de Miguel, tras el golpe de estado de 1973.
Junto a su esposa, Olga, conformaron un grupo de tradiciones chilenas. Foto: Andres Maripe.
Pasaron 50 años. Durante ese tiempo Miguel Parra no dejó de pensar en lo que pasó y sus raíces. Así entre medio de una entrevista que le realizó Diario RÍO NEGRO se emocionó y lloró contando cómo fue vivir con tan solo 11 años el golpe de estado de 1973 en Chile.
Golpes, persecución, disparos y personas a las que nunca volvió a ver son algunos de los recuerdos que perduran en la mente de Miguel.
Tenía 11 años. Ese día su mamá ingresó a sala de parto para tener a su séptimo hijo. Allí en el hospital junto a su familia escucharon una voz en la radio, era el jefe del distrito de Concepción: “todos debíamos quedarnos en nuestras casas porque estábamos en estado de sitió”, anunció.
Así los militares patearon cientos de puertas e ingresaron a la casa de miles de personas para registrarlas.“Buscaban a líderes políticos. Si teníamos un cuchillo largo, panfletos o cuadros te llevaban”, expresó Miguel.

“En ese entonces faltaban muchos alimentos. Hubo largas colas para poder conseguir un litro de leche, un kilo de harina o un litro de aceite. Había plata, pero no había dónde comprar. No conseguimos insumos”, contó el hombre y agregó “había mucha hambre”.
Su familia era humilde. Su papá era pescador y salía a vender su mercadería a una feria. Junto a sus hermanos lo ayudaban para poder llevar dinero a su hogar. Luego del golpe la familia siguió saliendo a vender, pero con miedo.
“Veíamos a los carabineros y nos teníamos que ir porque sino nos llevaban presos y nos quitaban la mercadería”, explicó.

Siendo tan solo un niño la policía lo encarceló cientos de veces. ”Nos ponían en fila mirando hacia la pared con otros nenes y jóvenes durante todo el día sin poder comer, ni beber en un calabozo porque éramos sospechosos ¿de qué? No sé”, manifestó.
El hombre contó que cuando salía a trabajar se encontraba con las bombas lacrimógenas que tiraban los policías, veía cómo corrían a la gente y se las llevaban y nunca más volvían. “Escuchaba disparos y veía cadáveres a lo lejos”, recordó y agregó “ se llevaban a estudiantes y les pegaban. No tenían piedad”, exclamó.
Emigrar a Argentina
Con el paso de los años la situación de Chile no mejoró entonces Miguel decidió apostar por irse a Argentina, específicamente a la ciudad de Roca, a sus 24 años.
“Cuando llegué y me encontré con la policía me asusté, pero me dijeron que acá era diferente, que estaban en democracia”, expresó y agregó “acá la gente siempre me trató bien”.
“Me gusta como es Argentina, como son las personas. Este país me ha dado todo: unos hijos maravillosos, una esposa, un hogar, bienestar. Soy conocido como chileno y me siento orgulloso de eso”, indicó con los ojos rojos de la emoción.

Así desde hace años Miguel junto a su familia y conocidos conformaron el grupo “Tradiciones Chilenas” y mantienen viva su memoria y sus raíces a través de la cueca y sus valores.
Pasaron 50 años. Durante ese tiempo Miguel Parra no dejó de pensar en lo que pasó y sus raíces. Así entre medio de una entrevista que le realizó Diario RÍO NEGRO se emocionó y lloró contando cómo fue vivir con tan solo 11 años el golpe de estado de 1973 en Chile.
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